martes, 29 de noviembre de 2011

¿Saben de qué les voy a hablar?


Esta historia comienza cuando Nasrudin llega a un pequeño pueblo en algún lugar lejano de Medio Oriente.
Era la primera vez que estaba en ese pueblo y una multitud se había reunido en un auditorio para escucharlo. Nasrudin, que en verdad no sabia que decir, porque él sabía que nada sabía, se propuso improvisar algo y así intentar salir del atolladero en el que se encontraba.
Entró muy seguro y se paró frente a la gente. Abrió las manos y dijo:
-Supongo que si ustedes están aquí, ya sabrán que es lo que yo tengo para decirles.
La gente dijo:
-No... ¿Qué es lo que tienes para decirnos? No lo sabemos ¡Háblanos! ¡Queremos escucharte!
Nasrudin contestó:
-Si ustedes vinieron hasta aquí sin saber que es lo que yo vengo a decirles, entonces no están preparados para escucharlo.
Dicho esto, se levantó y se fue.
La gente se quedó sorprendida. Todos habían venido esa mañana para escucharlo y el hombre se iba simplemente diciéndoles eso. Habría sido un fracaso total si no fuera porque uno de los presentes -nunca falta uno- mientras Nasrudin se alejaba, dijo en voz alta:
-¡Qué inteligente!
Y como siempre sucede, cuando uno no entiende nada y otro dice "¡qué inteligente!", para no sentirse un idiota uno repite: "¡si, claro, qué inteligente!". Y entonces, todos empezaron a repetir:
-Qué inteligente.
-Qué inteligente.
Hasta que uno añadió:
-Si, qué inteligente, pero... qué breve.
Y otro agrego:
-Tiene la brevedad y la síntesis de los sabios. Porque tiene razón. ¿Cómo nosotros vamos a venir acá sin siquiera saber qué venimos a escuchar? Qué estúpidos que hemos sido. Hemos perdido una oportunidad maravillosa. Qué iluminación, qué sabiduría. Vamos a pedirle a este hombre que dé una segunda conferencia.
Entonces fueron a ver a Nasrudin. La gente había quedado tan asombrada con lo que había pasado en la primera reunión, que algunos habían empezado a decir que el conocimiento de Él era demasiado para reunirlo en una sola conferencia.
Nasrudin dijo:
-No, es justo al revés, están equivocados. Mi conocimiento apenas alcanza para una conferencia. Jamás podría dar dos.
La gente dijo:
-¡Qué humilde!
Y cuanto más Nasrudin insistía en que no tenia nada para decir, con mayor razón la gente insistía en que querían escucharlo una vez más. Finalmente, después de mucho empeño, Nasrudin accedió a dar una segunda conferencia.
Al día siguiente, el supuesto iluminado regresó al lugar de reunión, donde había más gente aún, pues todos sabían del éxito de la conferencia anterior. Nasrudin se paró frente al público e insistió con su técnica:
-Supongo que ustedes ya sabrán que he venido a decirles.
La gente estaba avisada para cuidarse de no ofender al maestro con la infantil respuesta de la anterior conferencia; así que todos dijeron:
-Si, claro, por supuesto lo sabemos. Por eso hemos venido.
Nasrudin bajó la cabeza y entonces añadió:
-Bueno, si todos ya saben qué es lo que vengo a decirles, yo no veo la necesidad de repetir.
Se levantó y se volvió a ir.
La gente se quedó estupefacta; porque aunque ahora habían dicho otra cosa, el resultado había sido exactamente el mismo. Hasta que alguien, otro alguien, gritó:
-¡Brillante!
Y cuando todos oyeron que alguien había dicho "¡brillante!", el resto comenzó a decir:
-¡Si, claro, este es el complemento de la sabiduría de la conferencia de ayer!
-Qué maravilloso
-Qué espectacular
-Qué sensacional, qué bárbaro
Hasta que alguien dijo:
-Si, pero... mucha brevedad.
-Es cierto- se quejó otro
-Capacidad de síntesis- justificó un tercero.
Y en seguida se oyó:
-Queremos más, queremos escucharlo más. ¡Queremos que este hombre nos de más de su sabiduría!
Entonces, una delegación de los notables fue a ver a Nasrudin para pedirle que diera una tercera y definitiva conferencia. Nasrudin dijo que no, que de ninguna manera; que él no tenia conocimientos para dar tres conferencias y que, además, ya tenia que regresar a su ciudad de origen.
La gente le imploró, le suplicó, le pidió una y otra vez; por sus ancestros, por su progenie, por todos los santos, por lo que fuera. Aquella persistencia lo persuadió y, finalmente, Nasrudin aceptó temblando dar la tercera y definitiva conferencia.
Por tercera vez se paró frente al publico, que ya eran multitudes, y les dijo:
-Supongo que ustedes ya sabrán de qué les voy a hablar.
Esta vez, la gente se había puesto de acuerdo: sólo el intendente del poblado contestaría. El hombre de primera fila dijo:
-Algunos si y otros no.
En ese momento, un largo silencio estremeció al auditorio. Todos, incluso los jóvenes, siguieron a Nasrudin con la mirada.
Entonces el maestro respondió:
-En ese caso, los que saben... cuéntenles a los que no saben.
Se levantó y se fue.

sábado, 26 de noviembre de 2011

El Jardin de mi vida...

Era una vez una flor que nació en medio de piedras. Quién sabe como, consiguió crecer y ser una señal de vida en medio de tanta tristeza…
Pasó una joven y quedó admirada con la flor. Luego pensó en Dios. Cortó la flor y la llevó a la iglesia. Una semana más tarde la flor habia muerto.
Pasó un hombre, vió una flor, pensó en Dios, agradeció y la dejó allí; no quiso cortarla para no matarla. Mas, días despues, vino una tempestad y la flor murió…
Pasó una niña y vió que aquella flor era parecida a ella: bonita, pero sola.
Decidió volver todos los días. Un día la regó, otro día le trajo tierra, otro día la podó, despues le hizo un cantero, le colocó abono…
Un mes despues, donde habia piedras y una flor, habia un jardín.
Así se cultiva una amistad . . .

Nobleza humana 2

Cierto día una maestra pidió a sus alumnos que pusieran los nombres de sus compañeros de clase en una hoja de papel, dejando un espacio entre los nombres.
Después les pidió que pensaran en la cosa más linda que pudieran decir de cada uno de sus compañeros y que lo escribieran debajo de su nombre.
Tomó el resto del período de la clase la tarea encomendada para poder terminar lo pedido. A medida que los alumnos dejaban el aula, entregaban a la maestra la hoja de papel.
Durante el fin de semana la maestra escribió el nombre de cada uno de sus alumnos en hojas separadas de papel y copió en ella todas las cosas lindas que cada uno de sus compañeros había escrito acerca de él.
El lunes ella entregó a cada alumno su lista. Casi inmediatamente toda la clase estaba sonriendo. “¿Es verdad?”, ella escuchó a alguien diciendo casi como en un susurro. “Yo nunca supe que podía significar algo para alguien”, y “Yo no sabía que mis compañeros me querían tanto”, eran los comentarios.
Nadie volvió a mencionar aquellos papeles en clase.
La maestra nunca supo si ellos comentaron su contenido con alguno de sus compañeros o con sus padres pero eso no era lo importante. El ejercicio había cumplido su propósito. Los alumnos estaban felices consigo mismos y con sus compañeros.
Aquel grupo de alumnos siguió adelante y progresó.
Varios años más tarde uno de los estudiantes fue muerto en Vietnam y la maestra asistió a su funeral. Ella nunca antes había visto a un soldado en su ataúd militar. El se veía tan bonito y tan maduro.
La iglesia estaba llena con sus amigos. Uno a uno de aquellos que tanto lo apreciaban caminaron silenciosamente para darle una última mirada. La maestra fue la última en acercarse al ataúd.
Mientras estaba allí, uno de los soldados que actuaba como guardia de honor se acercó a ella y le preguntó: “¿Era usted la profesora de matemáticas de Marcos”?
Ella balbució:
- “Sí”.
Entonces él dijo:
- “Marcos hablaba mucho acerca de usted”.
Después del funeral la mayoría de lo ex compañeros de Marcos fueron juntos a una merienda. Allí estaban también los padres de Marcos, obviamente deseando hablar con su profesora.
- “Queríamos mostrarle algo”, dijo el padre, sacando del bolsillo una billetera. “Lo encontraron en la ropa de Marcos cuando fue muerto. Pensamos que tal vez usted lo reconocería”, dijo.
Abriendo la billetera, sacó cuidadosamente dos pedazos de papel gastados que él había arreglado con cinta y que se veía que había sido abierto y cerrado muchas veces.
La maestra se dió cuenta aún sin mirar mucho que era la hoja en la que ella había registrado todas las cosas lindas que los compañeros de Marcos habían escrito acerca de él.
- “Gracias por haber hecho lo que hizo” dijo la madre de Marcos. “Como usted ve Marcos lo guardaba como un tesoro”
Todos los ex compañeros de Marcos comenzaron a juntarse alrededor.
Carlos sonrió y dijo tímidamente:
- “Yo todavía tengo mi lista. La tengo en el cajón de encima, de un armario que tengo en mi escritorio”.
La esposa de Felipe dijo:
- “Felipe me pidió que pusiera el suyo en el álbum de casamiento”.
- “Yo tengo el mío también”, dijo Marilyn. “Está en mi diario”.
Entonces Victoria, otra de sus compañeras, metió la mano en su cartera, sacó una billetera y mostró al grupo su gastada y arrugada lista.
- “Yo la llevo conmigo todo el tiempo” y sin siquiera pestañar dijo:
- “Yo creo que todos hemos conservado nuestras listas.
Fue entonces cuando la maestra se sentó y lloró. Lloró por Marcos y por todos sus compañeros que no lo volverían a ver.
La densidad de la población de nuestra sociedad es tan pesada que olvidamos que la vida va a terminar un día. Y no sabemos cuando será ese día. Así que, por favor, díganle a la gente que ustedes quieren y para quienes desean el bien, que ellos son especiales e importantes. Díganselo, antes que sea demasiado tarde.
“Un verdadero amigo es quien sabe todo sobre ti y sigue siendo tu amigo”.

El valor de una amistad

Un famoso productor de películas de Hollywood estaba ocupado en la selección del protagonista de su próximo film, y se encontraba al borde de la frustración porque ninguno de los actores que se habían presentado hasta entonces parecían satisfacerlo completamente.De repente entró al foro un joven mensajero, entregó su mensaje y se despidió con una sonrisa.
El productor registró toda la escena desde la distancia, en silencio.
Llamó a su asistente y le ordenó que alcance al joven mensajero y lo haga regresar.
- Ya tengo al próximo protagonista – aseguró.
Sus compañeros lo miraron incrédulos. Al casting se habían presentado actores de renombre, algunos ya consagrados, y sin embargo este productor se veía entusiasmado por un joven mensajero…, ¡al que ni siquiera le habían tomado una prueba de actuación!
- ¿Está seguro? – le preguntaron, incrédulos.
- Señores, ¡esa sonrisa que acabo de ver vale un millón de dólares! Y no estoy dispuesto a perderla – les dijo, como dando por finalizada la discusión.
Mientras tanto su asistente había dado alcance al joven mensajero, pero tuvo que esforzarse en convencerlo de que no estaba bromeando cuando le dijo que un productor de películas lo había hecho buscar.
Aquel joven había tomado el puesto de mensajero porque era lo único que pudo conseguir para estar cerca de su íntimo sueño de ser actor de cine.
Un par de años atrás había atravesado todo su país de costa a costa, desde New Jersey en el extremo Este, hasta California en el Oeste persiguiendo su ilusión de dedicarse a la actuación.
Hasta ese día sólo había conseguido pequeños papeles secundarios en
películas de muy bajo presupuesto y apenas había logrado juntar el dinero necesario para cubrir las lecciones de actuación que estaba tomando.
Ahora, el productor y el mensajero estaban frente a frente.
El primero le explicaba al segundo cual era su convicción y el segundo no podía creer lo que oía. Se estaba reponiendo del shock justo cuando llegaron a la parte donde debían acordar el salario.
- Te pagaremos 11.000 dólares – dijo el productor.
No estaba mal por un par de semanas de trabajo, pero el joven mensajero estaba recién divorciado y tenía una pequeña hija a quien pasarle su pensión de alimentos, por lo que tomó coraje, abrazó al productor y, para que nadie más notara que estaba rogando un aumento le dijo al oído:
- ¿Podrían ser 11.500? Por favor, tengo un hija pequeña a quien alimentar.
- Hijo, ¡entonces serán 12.500!
- ¡Gracias! ¡Muchas gracias! ¡Jamás me olvidaré de ésto! – le prometió el mensajero al oído.
Con las vueltas de la vida, se convirtieron en amigos entrañables.
Aquel productor arriesgado, más tarde, cayó en desgracia, mientras que el mensajero dueño de la sonrisa del millón de dólares se convirtió en un gran actor, muy afamado.
Estando en ese punto bajo de su vida, el productor recibió un llamado del ahora consagrado actor invitándolo a que lo acompañe a la próxima entrega de los premios de la Academia, los Oscars, al que había sido nuevamente nominado. El productor no quería ir. La última vez que había asistido a esa gala una de sus películas competía en varias categorías, ésta vez sin embargo, casi nadie recordaba su nombre.
Casi nadie.
Su amigo, el mensajero que había prometido NO OLVIDARSE JAMÁS, estaba cumpliendo su palabra.
- Quiero que camines esa alfombra roja a mi lado – le había dicho por teléfono.
Esa noche, después de la ceremonia, en el baile que ofrece la Academia para homenajear a todos los nominados y los ganadores, el actor caminó mesa por mesa con su mano apoyada en el hombro del desafortunado productor como para devolverle la confianza en sí mismo, diciendo a quien quisiera escucharlo:
- Este es el mejor productor que hay en la industria, él es mi amigo.
El productor recuerda esa noche como uno de los mejores momentos de su vida.
Sólo uno de los mejores…, porque hubo otros.
En otra ocasión, el productor sufrió un derrame que lo llevó directo al hospital.
Una noche, mientras aún permanecía en la Unidad de Cuidados Intensivos, ve a su amigo, al afamado actor parado en la puerta con su sonrisa del millón de dólares instalada en su rostro.
- Vas a estar muy bien. Muy pronto – le dijo.
Dos enfermeras y un encargado de seguridad llegaron hasta ahí y le ordenaron que abandone el lugar.
- Ud. puede ser muy famoso afuera, pero aquí dentro hay reglas que TODOS deben respetar, ¡y en este lugar NO se puede estar!” – le gritaron.
El actor, lejos de intimidarse, miró a su amigo convaleciente y guiñándole un ojo le dijo: Regreso en veinte minutos.
Exactamente en ese tiempo regresó su amigo con veinte pizzas, se sentó con las enfermeras, los que hacían la limpieza y los encargados de seguridad y las compartió con todos ellos.
Aquel consagrado actor, famoso mundialmente, en lugar de estar en un lugar glamoroso, disfrutando de las regalías de su vida privilegiada, estaba allí, una noche, compartiendo una pizza con trabajadores anónimos para poder ganarse el derecho de estar al lado de su amigo…, simplemente cumpliendo su palabra.
Al rato, naturalmente, lo dejaron ingresar.
- “Vas a estar muy bien. Muy pronto” – repitió – “Aún te queda mucho por hacer”.
Ese es otro de los momentos más imborrables de la vida de este productor de Hollywood.
El otro momento inolvidable que a este productor le fascina mencionar es el siguiente:
Cuando la vida lo golpeó fuerte, este productor tuvo que tomar una de las decisiones mas tristes de su vida: Vender su hermosa mansión, donde había vivido por casi veinte años. Sin embargo, cuando la rueda de la vida completó el giro, la fortuna comenzó a sonreírle nuevamente y sus producciones comenzaron a figurar entrelas más exitosas sintió que una excelente manera de completar el ciclo era recuperar su añorada mansión.
Se comunicó con el nuevo dueño varias veces, pero éste, un acaudalado francés, presidente de una gran compañía, que residía en Montecarlo, se negaba sistemáticamente.
Un día, compartió esa frustración con su amigo, el dueño de la sonrisa del millón de dólares.
Al tiempo, el millonario francés, el nuevo dueño de la mansión finalmente accedió a venderle la propiedad al productor.
Cuando éste reingresó por primera vez a su mansión, se encontró con un dibujo de su amigo actor que decía: “De vuelta en casa. Hermoso.”
El ahora nuevamente afamado productor, cuando encontró la ocasión, le preguntó si tenía algo que ver con el cambio de opinión del francés y el actor le confesó que sí, que había volado a Montecarlo, pidió hablar con el multimillonario, y éste accedió a atenderlo sólo por quince minutos…, ¡mientras se afeitaba!!
Allí estaba éste actor, igualmente multimillonario, mundialmente reconocido, en el baño con un desconocido rogándole que le regresara su mansión a la persona que le había dado su primer trabajo importante como actor. En determinado momento se arrodilló y le pidió por favor que accediera a su pedido. El francés no terminaba de entender la situación por lo que le preguntó:
- ¿Ud. me está diciendo que voló desde su casa hasta aquí SOLO para pedirme que le venda mi casa a su amigo?
- Eso es exactamente lo que estoy haciendo. – contestó el actor.
- Prometo pensarlo. – dijo.
Ya era un avance.
Durante todo ese verano el multimillonario francés confió a sus amistades que había tenido de rodillas en su baño a éste consagradísimo actor.
Él cumplió su palabra. Jamás se olvidó. Él es mucho más que un amigo…, él es parte de mi alma – dice hoy el productor.
El productor es Robert Evans.
El actor, es el que más veces ha sido nominado, 12 veces al Oscar en la historia. Ganador en 3 ocasiones. Tiene el salario más alto de Hollywood. Posee una de las colecciones privadas de arte más valiosas del mundo (varios Renoir, Van Gogh ¡y hasta un Picasso colgado en el baño!).
Su fortuna está valuada en más de mil doscientos millones de dólares.
Sin embargo, sus amigos coinciden en que su posesión de más valor…, es su palabra.
Su nombre: Jack Nicholson.

NObleza humana

Una historia que quizás pocos conocen … se refiere a dos de los tres tenores – Luciano Pavarotti, Plàcido Domingo y José Carreras que emocionaron al mundo cantando juntos.
Aun los que nunca visitaron España, conocen la rivalidad existente entre los catalanes y los madrileños, ya que los catalanes luchan por su autonomía en una España dominada por Madrid.
Pues bien, Plàcido Domingo es madrileño y José Carreras es catalán. Por cuestiones políticas, en 1984, Carreras y Domingo se volvieron enemigos.
Siempre muy solicitados en todas partes del mundo, ambos hacían constar en sus contratos que solo se presentarían en determinado espectáculo si el adversario no fuese invitado.
En 1987, a Carreras le apareció un enemigo mucho mas implacable que su rival Placido Domingo. Lo sorprendido un diagnostico terrible: leucemia!!
Su lucha contra el cáncer fue muy sufrida. Se sometió a varios tratamientos además del auto-transplante de la medula ósea, el cambio de sangre que lo obligaba a viajar una vez por mes a Estados Unidos. En estas condiciones no podía trabajar y a pesar de ser dueño de una razonable fortuna, los altos costos de los viajes y del tratamiento debilitaron sus finanzas.
Cuando no tuvo màs condiciones financieras, tomò conocimiento de la existencia de una fundación en Madrid, cuya finalidad única era apoyar el tratamiento de leucémicos.
Gracias al apoyo de la fundación “Hermosa”, Carreras venció la dolencia y volvió a cantar. Recibió nuevamente los altos caches que merecía, y trato de asociarse a la fundación.
Al leer sus estatutos, descubrió que el fundador , mayor colaborador y Presidente de la Fundación, era Plàcido Domingo.
Luego supo que èste había creado la entidad, en principio, para atenderlo y que se había mantenido en el anonimato para que no se sintiera humillado por aceptar auxilio de su “enemigo”. De lo mas conmovedor fue el encuentro de los dos…
Sorprendiendo a Plàcido en una de sus presentaciones en Madrid, Carreras interrumpió el evento y humildemente, arrodillándose a sus pies, le pidió disculpas y le agradeció públicamente. Plàcido lo ayudo a levantarse y con un fuerte abrazo sellaron el inicio de una gran amistad.
En una entrevista a Plàcido Domingo, la periodista le preguntaba por què había creado la Fundación “Hermosa” en un momento en que, además de beneficiar a un “enemigo”, había ayudado al único artista que podría hacerle competencia. Su respuesta fue corta y definitiva:
- “PORQUE NO SE PUEDE PERDER UNA VOZ COMO ESA…”
“Esta es una historia real de la nobleza humana y debería servirnos de inspiración y ejemplo”…
Cuando veas una estrella fugaz
guárdala en tu corazón
es el alma de alguien que consiguió
dar a los suyos su amor…

Una bella amistad....

Un árbol no está de espaldas para nadie. Dé la vuelta en torno a él, y el arbol estará siempre de frente para usted… Los verdaderos amigos tambièn…Dicen los chinos: àrbol plantado con amor, ningùn viento lo derrumba. Una verdadera amistad tambièn es asì.
Quien planta árboles, crea raíces. ¡Quien cultiva buenos amigos, también!
Los árboles, como los amigos, producen belleza para los ojos y los oídos, en el cambio sutil de sus colores y sonidos.
El árbol es sombra protectora, como los amigos; sombra que cambia con el día, que avanza y hace variados reflejos de luz semejantes a las estrellas …
Los árboles son sinónimo de eternidad. Y una verdadera amistad también es ¡para siempre !!
¡Que Dios te dé un bello día y siempre una bella amistad!

Regalos que no conviene recibir

Era un profesor comprometido y estricto, conocido también por sus alumnos como un hombre justo y comprensivo. Al terminar la clase, ese día de verano, mientras el maestro organizaba unos documentos encima de su escritorio, se le acercó uno de sus alumnos y en forma desafiante le dijo:
“-Profesor, lo que me alegra de haber terminado la clase es que no tendré que escuchar más sus tonterías y podré descansar de verle esa cara aburridora.
El alumno estaba erguido, con semblante arrogante, en espera de que el maestro reaccionara ofendido y descontrolado. El profesor miró al alumno por un instante y en forma muy tranquila le preguntó:
-¿Cuándo alguien te ofrece algo que no quieres, lo recibes?
El alumno quedó desconcertado por la calidez de la sorpresiva pregunta.
-Por supuesto que no. Contestó de nuevo en tono despectivo el muchacho.
-Bueno, prosiguió el profesor, cuando alguien intenta ofenderme o me dice algo desagradable, me está ofreciendo algo, en este caso una emoción de rabia y rencor, que puedo decidir no aceptar.
-No entiendo a qué se refiere. Dijo el alumno confundido.
-Muy sencillo -replicó el profesor -, tú me estás ofreciendo rabia y desprecio y si yo me siento ofendido o me pongo furioso, estaré aceptando tu regalo, y yo, en verdad, prefiero obsequiarme mi propia serenidad. Muchacho -concluyó el profesor en tono gentil-, tu rabia pasará, pero no trates de dejarla conmigo, porque no me interesa, yo no puedo controlar lo que tú llevas en tu corazón pero de mí depende lo que yo cargo en el mío.”
Cada día en todo momento, tú puedes escoger qué emociones o sentimientos quieres poner en tu corazón y lo que elijas lo tendrás hasta que tú decidas cambiarlo.
Es tan grande la libertad que nos da la vida que hasta tenemos la opción de amargarnos o ser felices.
” No digas a Dios que tienes un gran problema, di a tu problema que tienes un gran Dios “

Cerrando circulos


No se si alguna vez les ha pasado, a mi en particular me pasa mucho, me cuesta mucho adaptarme o aceptar cambios, no se si por miedo a lo desconocido, a no saber como reaccionar, que hacer? es por esto que les dejo está reflexión que me parece muy buena y para tomar en cuenta……
Cerrando puertas, cerrando capítulos, como quiera llamarlo.
Lo importante es poder cerrarlos. Lo importante es poder dejar ir momentos de la vida que se van clausurando.

¿Terminó con su trabajo? ¿Se acabó la relación?
¿Ya no vive más en esa casa?
¿Debe irse de viaje?
¿La amistad se acabó?

Puede pasarse mucho tiempo de su presente ‘revolcándose’ en los porqués, en devolver el cassete y tratar de entender por qué sucedió tal o cual hecho.
El desgaste va a ser infinito porque en la vida, usted, yo, su amigo, sus hijos, sus hermanas, todos y todas estamos abocados a ir cerrando capítulos.
A pasar la hoja.
A terminar con etapas o con momentos de la vida y seguir para adelante.
No podemos estar en el presente añorando el pasado.
Ni siquiera preguntándonos por qué.
Lo que sucedió, sucedió.
Y hay que soltar, hay que desprenderse.
No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros. No.
¡Los hechos pasan y hay que dejarlos ir!
Por eso a veces es tan importante destruir recuerdos, regalar presentes, cambiar de casa.
Papeles por romper, documentos por tirar, libros por vender o regalar.
Los cambios externos pueden simbolizar procesos interiores de superación.
Dejar ir, soltar, desprenderse.
En la vida nadie juega con las cartas marcadas y hay que aprender a perder y a ganar.

Hay que dejar ir, hay que pasar la hoja, hay que vivir sólo lo que tenemos en el presente.
El pasado ya pasó.
No espere que le devuelvan, no espere que le reconozcan, no espere que “alguna vez se den cuenta de quién es usted”.
Suelte el resentimiento, el prender “su televisor” personal para darle y darle al asunto, lo único que consigue es dañarlo mentalmente, envenenarlo, amargarlo.
La vida está para adelante, nunca para atrás.
Porque si usted anda por la vida dejando “puertas abiertas”, por si acaso, nunca podrá desprenderse ni vivir lo de hoy con satisfacción.
Noviazgos o amistades que no clausuran, posibilidades de “regresar” (¿a qué?), necesidad de aclaraciones, palabras que no se dijeron, silencios que lo invadieron.
¡Si puede enfrentarlos ya y ahora, hágalo! Si no, déjelo ir, cierre capítulos. Dígase a usted mismo que no, que no vuelve. Pero no por orgullo ni por soberbia sino porque usted ya no encaja allí, en ese lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en ese escritorio, en ese oficio, usted ya no es el mismo que se fue, hace dos días, hace tres meses, hace un año, por lo tanto, no hay nada a que volver.
Cierre la puerta, pase la hoja, cierre el círculo.
Ni usted será el mismo ni el entorno al que regresa será igual porque en la vida nada se queda quieto, nada es estático.
Es salud mental, amor por usted mismo desprender lo que ya no está en su vida.
Recuerde que nada ni nadie es indispensable.
Ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo, nada es vital para vivir porque cuando usted vino a este mundo “llegó” sin ese adhesivo, por lo tanto es “costumbre” vivir pegado a él y es un trabajo personal aprender a vivir sin él, sin el adhesivo humano o físico que hoy le duele dejar ir.
Es un proceso de aprender a desprenderse y humanamente se puede lograr porque, le repito, nada ni nadie nos es indispensable.
Sólo es costumbre, apego, necesidad.
Pero… cierre, clausure, limpie, tire, oxigene, despréndase, sacuda, suelte.
Hay tantas palabras para significar salud mental y cualquiera que sea la que escoja, le ayudará definitivamente a seguir para adelante con tranquilidad.
¡Esa es la vida!

Romper Paradigmas

Un grupo de científicos colocó cinco monos en una jaula, en cuyo centro colocaron una escalera y, sobre ella, un montón de bananas. Cuando un mono subía la escalera para agarrar las bananas, los científicos lanzaban un chorro de agua fría sobre los que quedaban en el suelo. Después de algún tiempo, cuando un mono iba a subir la escalera, los otros lo agarraban a palos… Pasado algún tiempo más, ningún mono subía la escalera, a pesar de la tentación de las bananas. Entonces, los científicos sustituyeron a uno de los monos. La primera cosa que hizo fue subir la escalera, siendo rápidamente bajado por los otros, quienes le pegaron. Después de algunas palizas, el nuevo integrante del grupo ya no subió más la escalera. Un segundo mono fue sustuido, y ocurrió lo mismo. El primer sustituto participó con entusiasmo de la paliza al novato. Un tercero fue cambiado, y se repitiò el hecho. El cuarto y, finalmente, el último de los veteranos fue substituído… Los científicos quedaron, entonces, con un grupo de cinco monos que aún, cuando nunca recibieron un baño de agua fria, continuaban golpeando a aquel que intentase llegar a las bananas. Si fuese posible preguntar a algunos de ellos por qué le pegaban a Quien intentase subir la escalera, con certeza la respuesta sería:
“No se, las cosas siempre se han hecho asi”
¿ te suena conocido???
No pierdas la oportunidad de pasar esta historia a tus amigos, para que, de una o de otra manera, se pregunten por qué estan golpeando…por qué estamos haciendo las cosas de una manera, si a lo mejor las podemos hacer de otra….
“Triste época nos toca vivir, es mas facil desintegrar un atomo que un prejuicio”
Albert Einstein

Porque se llama Black berry

Le pusieron así, porque a los esclavos en Estados Unidos se les ataba una bola negra de hierro en el pie, irregular y cacariza (no era una bola perfecta), con una cadena y un grillete, para que no escaparan corriendo de los campos de algodon. Los Amos, para usar un eufemismo (palabra politicamente mas correcta que suena más bonito), la llamaban “Black Berry” (Fresa Negra), porque se asemejaban a dicha fruta. Ese era el símbolo de la antigua esclavitud, que decían que estarían forzados a dejar su vida hasta perecer sin poder escapar de esos campos de siembra.
En los tiempos modernos, a los nuevos empleados, no se les puede amarrar una bola de hierro para que no escapen, en cambio, se les da un “Blackberry” y quedan inalámbricamente atados con ese grillete, que al igual que los esclavos, no pueden dejar de lado y que los tiene atados al trabajo todo el tiempo.
Es el símbolo moderno de la esclavitud.
Yo tengo uno, al igual que los gerentes y directores y basta ver como estan pegados a la dichosa maquinita todo el tiempo, como adición; en el baño, en el auto, en el cine, en la cena, al dormirse y no hay forma de escapar cuando llama el jefe o cuando te mandan correos. No hay manera de decir que no te llegó o que no escuchaste porque este teléfono chismoso te avisa si llamaron y no contestaste, si tienes mensajes por leer, si los leiste y si los demás abrieron tus correos, te marca citas, horarios, te despierta, se apaga solo, se prende solo, y te permite estar idiotizado horas en la internet, mientras tu esposa, esposo, novia o novio y tus hijos y familia te reclaman porque no les pones atención.
Y ahí los ves, modernos ejecutivos que se sienten muy importantes, porque “el jefe” les dio su Blackberry” para que no escapen de los campos de trabajo.
No habrian podido pensar un nombre mejor, ¿no crees?

Una bella amistad

Un árbol no está de espaldas para nadie. Dé la vuelta en torno a él, y el arbol estará siempre de frente para usted… Los verdaderos amigos tambièn…Dicen los chinos: àrbol plantado con amor, ningùn viento lo derrumba. Una verdadera amistad tambièn es asì.
Quien planta árboles, crea raíces. ¡Quien cultiva buenos amigos, también!
Los árboles, como los amigos, producen belleza para los ojos y los oídos, en el cambio sutil de sus colores y sonidos.
El árbol es sombra protectora, como los amigos; sombra que cambia con el día, que avanza y hace variados reflejos de luz semejantes a las estrellas …
Los árboles son sinónimo de eternidad. Y una verdadera amistad también es ¡para siempre !!
¡Que Dios te dé un bello día y siempre una bella amistad!

El mejor regalo....Un amigo fiel

Había una vez un Rey sabio y amado, que se interesaba mucho por su pueblo y sólo deseaba lo mejor para él. La gente sabía que el Rey tenía interés personal en sus asuntos y trataba de comprender cómo sus decisiones, las del Rey, los afectaba. Periódicamente el monarca se disfrazaba y recorría las calles con la intención de ver la vida desde la perspectiva de ellos.
Un día se disfrazó de aldeano pobre y visitó los baños públicos. Allí se encontraban muchas personas que disfrutaban del compañerismo y de la relajación. En una caldera del sótano calentaban el agua para los baños y un hombre era el responsable de mantenerla a una temperatura agradable. El Rey se dirigió al sótano para visitar a la persona que incansablemente vigilaba el fuego.
Ambos compartieron una comida y el Rey ofreció su amistad a este hombre solitario. Día tras día, semana tras semana, el Rey visitó al encargado de vigilar el fuego. El hombre del sótano simpatizó de inmediato con el extraño visitante, porque bajaba al sótano donde él estaba.. Nadie más habìa demostrado tanto interés o preocupación por él.
Un día, el Rey reveló su verdadera identidad a su amigo. Fue una jugada arriesgada, puesto que temía que el hombre le pidiera favores especiales o algún regalo. En cambio, el nuevo amigo del Rey lo miró a los ojos y dijo:
- “Dejaste tu palacio cómodo para visitarme en este sótano caliente y sucio. Comiste mi comida escasa y demostraste interés genuino en lo que me sucede. Quizás a otras personas les has dado regalos costosos, pero a mi me diste el mejor regalo de todos. Me diste el regalo de tu persona.”

LOs Monos y el agua fria

Entre otras cosas, esta breve historia sirve para ilustrar cómo nos formamos esquemas mentales que influyen en la manera en que interpretamos la “realidad”.
También sirve para ejemplificar cómo nos acostumbramos a percibir una situación de una manera, que con el tiempo se vuelve inflexible y nos produce ceguera paradigmática
Asímismo, de este relato podemos obtener un buen ejemplo de cómo nos aferramos y compartimos nuestras creencias, sin siquiera pensar en su origen, ni mucho menos comprenderlo.
Por último debo decir que esta mini fábula siempre me hace pensar en cuánta falta nos hace desarrollar la capacidad de dudar, de hacernos preguntas sobre las causas de las cosas y explorar oportunidades:
Un grupo de científicos encerró a cinco monos en una jaula, en cuyo centro colocaron una escalera y sobre ella un racimo de plátanos.
Cuando un mono intentaba subir la escalera para agarrar los plátanos, los científicos lanzaban un chorro de agua fría sobre los que quedaban en el suelo.
Después de algún tiempo, cuando un mono iba a subir la escalera, los otros lo agarraban a golpes.
Pasado algún tiempo más, ningún mono subía la escalera a pesar de la tentación de los plátanos.
Entonces, los científicos sustituyeron a uno de los monos.
La primera cosa que hizo fue subir la escalera, y fue rápidamente bajado a golpes por los otros.
Después de algunas golpizas, el nuevo integrante del grupo ya no subió más la escalera.
Un segundo mono fue sustuído y ocurrió lo mismo, y el primer sustituto participó con entusiasmo de la golpiza al novato.
Un tercer mono fue cambiado y se repitió el hecho.
El cuarto y finalmente el último de los veteranos también fueron sustituidos, con los mismos resultados.
Los científicos quedaron entonces con un grupo de cinco monos que, aún cuando nunca recibieron un baño de agua fría, continuaban golpeando a aquel que intentase llegar a los plátanos.
Si fuese posible preguntarle a algunos de aquellos simios por qué le pegaban a quien intentase subir la escalera, con certeza la respuesta sería:
“No lo sé. Las cosas aquí siempre se han hecho así.”

jueves, 17 de noviembre de 2011

Rodeado si...Vencido No

Sabremos si nuestra actitud está en el carril apropiado cuando seamos como el modesto hombre de negocios cuya tienda de ropa estaba amenazada con desaparecer.
La tienda de una cadena nacional se había instalado allí y había adquirido todas las propiedades de su manzana. Este hombre muy particular se rehusó a vender. «Muy bien, entonces construiremos a su alrededor y lo sacaremos del negocio», le dijeron los competidores.
Llegó el día cuando el pequeño comerciante se encontró encerrado, con una nueva tienda por departamentos rodeando por ambos lados a su pequeño negocio. Los cartelones de los competidores anunciaban «¡Gran inauguración!»
El comerciante puso un cartel a todo lo ancho de su tienda que decía: «Entrada principal».
Los grandes líderes surgen cuando ocurren las crisis. En las vidas de las personas que triunfan vemos repetidamente terribles problemas que les fuerzan a levantarse por encima del promedio común.
No sólo encuentran las respuestas sino que descubren un tremendo poder dentro de sí mismas. Como el agua subterránea produce olas muy adentro en el océano, esta fuerza interior explota en una poderosa onda cuando las circunstancias parecen superarse. Entonces transpone el límite el deportista, el autor, el estadista, el científico o el hombre de negocios.
David Sarnoff dijo: «Hay mucha seguridad en el cementerio; anhelo las oportunidades».

del libro: . Actitud de Vencedor. John C. Maxwell

martes, 15 de noviembre de 2011

Las cosas siempre se han hecho asi

Un grupo de científicos encerró a cinco monos en una jaula, en cuyo centro colocaron una escalera y sobre ella un racimo de plátanos.
Cuando un mono intentaba subir la escalera para agarrar los plátanos, los científicos lanzaban un chorro de agua fría sobre los que quedaban en el suelo.
Después de algún tiempo, cuando un mono iba a subir la escalera, los otros lo agarraban a golpes.
Pasado algún tiempo más, ningún mono subía la escalera a pesar de la tentación de los plátanos.
Entonces, los científicos sustituyeron a uno de los monos.
La primera cosa que hizo fue subir la escalera, y fue rápidamente bajado a golpes por los otros.
Después de algunas golpizas, el nuevo integrante del grupo ya no subió más la escalera.
Un segundo mono fue sustuído y ocurrió lo mismo, y el primer sustituto participó con entusiasmo de la golpiza al novato.
Un tercer mono fue cambiado y se repitió el hecho.
El cuarto y finalmente el último de los veteranos también fueron sustituidos, con los mismos resultados.
Los científicos quedaron entonces con un grupo de cinco monos que, aún cuando nunca recibieron un baño de agua fría, continuaban golpeando a aquel que intentase llegar a los plátanos.
Si fuese posible preguntarle a algunos de aquellos simios por qué le pegaban a quien intentase subir la escalera, con certeza la respuesta sería:
“No lo sé. Las cosas aquí siempre se han hecho así.”

viernes, 11 de noviembre de 2011

Accion y Esperanza...

Nando no puede creer lo que ven sus ojos: ¡Un 22 en el examen de matemáticas! Pronto, hace un recuento de los eventos que condujeron a ese resultado: primero, la maestra había dicho que repasaran los capítulos 4 y 5, y ¡salió con una pregunta del 3!; segundo, la aventajada Anita, que le había prometido que estudiarían juntos, se resfrió y nunca llegó, y tercero, su madre, que debía despertarlo a las 7 de la mañana –pues la prueba arrancaba a las 8–, lo había sacudido a las 7:15.
Para Nando, las razones de su fracaso están claras: la traicionera maestra, la enfermiza Anita y su despistada madre.
¿Dónde está el control? La “externalización de la responsabilidad” es la tendencia a atribuir la causa de las contrariedades a factores externos, tanto personales (“el profe, que no me quiere”, “el colega inútil”, “el jefe al que le caigo mal”, etc.) como impersonales (la mala suerte, el injusto sistema de evaluación o el destino cruel).
Claro está, los malos resultados tienden a ser una mezcla de causas y azares, y yerros y aciertos –tanto propios, como de otros–. Empero, la externalización asume, de partida, que la causa siempre está “fuera de uno”. Al hacerlo, debilita el compromiso, pues siempre es más sencillo buscar un culpable o inventar una excusa que dar la cara.
El psicólogo J. B. Rotten acuñó el término locus de control –es decir, “lugar de control”– para describir la mayor o menor tendencia de las personas a responsabilizarse por los eventos que experimentan. Luego, las personas con mayor orientación al locus de control interno perciben que los eventos están bajo su control personal y ocurren como resultado de sus propias acciones. En general, atribuyen sus logros a su propio esfuerzo y habilidades, pero también aceptan sus fracasos y experimentan la culpa y la verguenza con gran intensidad.
Por su lado, los individuos con tendencia al locus de control externo tienden a ubicar el control fuera de ellos y atribuyen sus éxitos a la buena suerte, consideran que la casualidad resolverá sus problemas y achacan sus fracasos a la mala suerte o a la mala voluntad de otros. “¡Aquí no hay nada que hacer! Entre mi mamá, Anita y la profe... ¡me hundieron!”, se lamenta Nando.
Actuar o esperar. Ahora bien, nuestra externalidad y locus de control influyen en cómo vemos el futuro y sus posibilidades. En esta línea, Nancy Morales de Romero, experta en psicología social, describe dos tipos de esperanza.
La esperanza activa privilegia el actuar para convertir los sueños en realidades. Se muestra en individuos que creen tener una cierta capacidad de predicción y control sobre los eventos futuros, que planifican y ejecutan acciones y confían en que su desempeño se traducirá en los resultados deseados.
Por su parte, la esperanza pasiva sostiene la creencia de que las cosas ocurrirán simplemente porque son deseadas. Los factores que alimentan esta esperanza incluyen ilusiones, presentimientos, anhelos y deseos.
Morales de Romero encontró una correlación negativa entre ambas esperanzas: cuando la activa sube, la pasiva baja, y viceversa. Además, la esperanza activa es un buen predictor del rendimiento académico en el bachillerato.
Todo lo contrario ocurre con la esperanza pasiva: cuanto mayor, peor es el rendimiento.
Inundado de externalización y esperanza pasiva, Nando espera que “algo ocurra”: acaso su profesora “lo trate bien”, el siguiente examen “esté fácil” o le funcionen los calcetines “de la buena suerte” que le regaló su tía.
Desafortunadamente, nuestro estudiante no es muy fuerte en esperanza activa; es decir, en buscar más horas de estudio, un grupo de compañeros para hacer ejercicios, algo de lectura extra, consultas a sus profesores –y a Anita–, etc.
En un universo en movimiento, la esperanza está asociada con la acción.
Lejos de ser pura ilusión, pasividad y espera vana, la esperanza activa se niega a externalizar y está unida al compromiso personal.
Termino un taller en Ciudad de Guatemala, y salgo a caminar. En una esquina de la zona rosa, una curandera maya vende collares de piedra y pequeñas tarjetas en las que condensa la milenaria sabiduría de su pueblo. Una de ellas dice: “Cuando quiero algo, me lo pido a mí misma”.

jueves, 10 de noviembre de 2011

4 ACUERDOS IMPORTANTES EN LA VIDA

Todo lo que hacemos esta basado en acuerdos que hemos hecho – acuerdos con nosotros mismos, con otros, con Dios y con la vida misma.  Pero los acuerdos más importantes son aquellos que hacemos con nosotros.  En estos acuerdos nos decimos quienes somos, como debemos de actuar, lo que es posible e imposible.  Un solo acuerdo no presenta muchos problemas para nosotros, pero tenemos muchos de ellos tienen su origen en el miedo, nos roban nuestra energía y disminuyen nuestro valor como ser humano valioso. Cuando estamos listos para realizar un verdadero cambio en nuestra vida, estos 4 acuerdos, por muy simples que parezcan son muy poderosos que podemos usarlos como principios que rigen nuestra vida.  Estos 4 acuerdos nos ofrece un poderoso codigo de conducta que rapidamente pueden transformar nuestra vida en una serie de experiencias de libertad verdadera felicidad y amor.


Acuerdo No. 1 – No Hagas Suposiciones
No asumas ni supongas nada que no hayas comprobado.  Si tienes cualquier duda, (por muy pequeña que sea) aclárala.  Si sospechas de algo, pregunta.
Hacer suposiciones te lleva a inventar historias increíbles que sólo envenenan tu alma y que, con frecuencia, no tienen ningun fundamento.
Acuerdo No. 2 – Habla Impecablemente y Honra tu Palabra
Lo que sale de tu boca es lo que realmente eres tú.  Tus palabras tienen magia, pueden construir o destruir tu vida y la de los demás.  Si no cuidas y honras tus palabras, no te estás honrando a ti mismo; y si no te honras a ti mismo, no te amas.
Honrar tus palabras es ser coherente entre lo que piensas, lo que dices y lo que haces.  De esta manera, eres auténtico y te hace respetable ante los demás y ante ti mismo.
Acuerdo No. 3 – Haz Siempre lo Mejor que Puedas
Si siempre haces lo mejor que puedas, nunca podrás recriminarte ni arrepentirte de nada.
Acuerdo No. 4 – No te tomes nada personal
Ni la peor ofensa.  Ni el peor desaire.  Ni la más grave herida.
En la medida que alguien te quiere lastimar, en esa medida ese alguien se lastima a si mismo.  Pero el problema es de él y no tuyo.  Tú decides si lo aceptas o no.

Como puedes saber si eres un buen MAESTRO....

Las líneas que siguen tratan de identificar el comportamiento ideal de un maestro parafraseando el famoso poema "IF" de la autora inglesa, Rudyard Kipling.


Si eres capaz de entender a tus alumnos en su fase evolutiva;
Si puedes ver en ellos las formas deseables de comportamiento como punto de llegada y no de partida;
Si estas convencido de sus posibilidades de aprender;
Si confías en tu capacidad de juzgar;
Si te conmueve la confianza con que se entregan a ti;
Si los aceptas como son, en su realidad humana y social;
Si te esfuerzas por hacer que cada uno produzca lo que puede y no lo que desearías que produjese;
Si los llevas a vencer sus dificultades, sus limitaciones o fracasos, sin humillaciones ni frustraciones inútiles;
Si consigues crear un ambiente de trabajo, confianza y optimismo, en que ellos no tengan temor de equivocarse;
Si no te fastidia verlos reaccionar de manera diversa a los estímulos que le proporcionas;
Si los animas a que realicen un constante esfuerzo de auto superación;
Si consigues auscultar sus más íntimas aspiraciones;
Si los estimulas a emitir opiniones aún contrarias a las tuyas;
Si ellos te sienten como una persona que no es autoritaria, ni castiga, sino que estas siempre dispuesta a socorrerlos en sus dificultades;
Si les abres el corazón y la inteligencia a los aspectos transcendentales de la vida;
Si llegas a preocuparte por su futuro;
Si los llevas a sentir la fascinación de lo desconocido;
Si los llevas a reflexionar más que a memorizar;
Si haces que sean más participes que espectadores;
Si fomentas en ellos el respeto al prójimo;
Si consigues entusiasmarlos por el hombre, la sociedad y la naturaleza, con el entusiasmo que impulsa a las grandes aventuras;
Si te contentas con escuchar más que con hablar;
Si estas dispuesto a dar más que a recibir;
Si tienes más condiciones para comprender que para ser comprendido;
Si te emociona la vista de tantas criaturas que dependen de ti,para el florecimiento de su creatividad, su conciencia, su libertad y su responsabilidad.
ENTONCES PUEDES DECIR ¡SOY MAESTRO!

¿Cómo hacerte saber?

Como hacerte saber que siempre hay tiempo? Que uno solo tiene que buscarlo y dárselo. Que nadie establece normas salvo la vida.Que la vida sin ciertas normas pierde forma. Que la forma no se pierde con abrirnos. Que abrirnos no es amar indiscriminadamente.Que no está prohibido amar. Que también se puede odiar. Cómo hacerte saber que nadie establece normas salvo la vida!…Que el odio y el amor son afectos. Que la agresión porque sí, hiere mucho. Que las heridas se cierran.

Que las puertas no deben cerrarse. Que la mayor puerta es el afecto. Que los afectos nos definen.

Que definirse no es remar contra la corriente. Que no cuanto más fuerte se hace el trazo más se dibuja. Que buscar un equilibrio no implica ser tibio.

Que negar palabras implica abrir distancias. Que encontrarse es muy hermoso. Que el sexo forma parte de lo hermoso de la vida.

Que la vida parte del sexo. Que el por qué de los niños tiene un por qué. Que querer saber de alguien no solo es curiosidad.

Que querer saber todo de todos es curiosidad malsana. Que nunca está de más agradecer. Que la autodeterminación no es hacer las cosas solo.

Que nadie quiere estar solo. Que para no estar solo hay que dar. Que para dar debimos recibir antes.

Que para que nos den también hay que saber como pedir. Que saber pedir no es regalarse. Que regalarse es en definiva no quererse.

Que para que nos quieran debemos mostrar quienes somos. Que para que alguien sea hay que ayudarlo. Que ayudar es poder alentar y apoyar.

Que adular no es ayudar. Que adular es tan pernicioso como dar vuelta la cara. Que las cosas cara a cara son honestas.

Que nadie es honesto porque no roba. Que el que roba no es ladrón por placer. Que cuando no hay placer en hacer las cosas, no se está viviendo.

Que para sentir la vida no hay que olvidarse que existe la muerte. Que se puede estar muerto en vida. Que se siente con el cuerpo y la mente.

Que con los oídos se escucha. Que cuesta ser sensible y no herirse. Que herirse no es desangrarse.

Que para no ser heridos levantamos muros. Que quien siembra muros no recoge nada. Que casi todos somos albañiles de muros.

Que sería mucho mejor construir puentes. Que sobre ellos se va a la otra orilla y también se vuelve. Que volver no implica retroceder.

Que retroceder puede ser también avanzar. Que no por mucho avanzar se amanece más cerca del sol. Como hacerte saber, que nadie establece normas, salvo la vida!…
Mario Benedetti

La escalera

Imaginate que estas frente a una gran escalera y está junto a ti esa persona que es importante para ti, (novio/a, esposo/a, amigo/a etc.).  Están fuertemente tomados de la mano ya que están en el mismo nivel, todo está perfecto, juntos estan disfrutando estar ahí.
Pero de pronto tu subes un escalón, pero esa persona no.  Esa persona prefiere mantenerse en el primer nivel.  Ok, no hay problema, aún es fácil estar tomados de las manos.  Pero tu subes un escalón mas y esa persona se niega a hacerlo.  Ya las manos han empezado a estirarse y ya no es tan cómodo como al principio.
Subes un escalón mas y ya el tirón es fuerte.  Ya no lo disfrutas y empiezas a sentir que esta persona frena tu avance, pero tu quieres que esa persona suba contigo para no perderla.  Desafortunadamente para esa persona no ha llegado el momento de subir de nivel, así que se mantiene en su posición inicial.
Subes un escalón mas y es ahí cuando mantenerse unidos ya es muy difícil; te duele, y mucho.  Luchas entre tu deseo de que esa persona suba, de no perderla pero tu ya no puedes, ni quieres bajar de nivel.
En un nuevo movimiento hacia arriba viene lo inevitable y se sueltan de las manos.  Puedes quedarte ahi y llorar y patalear tratando de convencerle de que te siga, que te acompañe.  Puedes incluso ir en contra todo tu ser y tu mismo/a bajar de nivel con tal de no perderla, pero después de esa ruptura en el lazo ya nada es igual.  Así que por mas doloroso y dificíl que sea, entiendes que no puedes hacer más excepto seguir avanzando y esperar que algun día vuelvan a estar al mismo nivel para volver a estar juntos.
Esto pasa cuando inicias tu camino de superación personal y crecimiento interior.  En ese proceso, en ese avance, puedes llegar a perder muchas cosas importantes en tu vida: pareja, amigos, trabajos, pertenencias y todo lo que ya no coincide con quien te estas convirtiendo ni puede estar en el nivel al que estas accesando.  Puedes pelearte con la vida pero el proceso asi es.
El crecimiento personal es eso, personal – individual y no en grupo.  Puede ser que después de un tiempo esa persona decida emprender su propio camino y te alcance o suba incluso mucho mas que tu, pero es importante que estes consciente de que no se puede forzar nada en esta vida.
Llega un momento en tu escalera que te llevará a convertirte en una mejor persona, en que puedes quedarte solo/a un tiempo.  Duele, claro que duele, y duele mucho; pero luego, conforme vas avanzando te vas encontrando en esos niveles con personas mucho más afines a ti.  Personas que gracias a su propio proceso estan en el mismo nivel que tu y que si tu sigues avanzando, ellos tambien lo harán.
En esos niveles de avance ya no hay dolor, ni apego, ni sufrimiento; solo hay amor, comprension y respeto absoluto.  Así es nuestra vida, una infinita escalera en donde estaremos con las personas que esten en el mismo nivel que nosotros.  Y si alguien cambia, la estructura se acomoda.
Me costó mucho soltarme, aún después de una fuerte ruptura, seguía viendo para atras, esperando un milagro, y el milagro apareció; pero no de la manera en que yo hubiera esperado.  Apareció bajo otros nombres, otros cuerpos, otras actividades.
Perdí a una amiga y gané a 20 más.  Perdí un mal trabajo y ahora tengo un excelente empleo con oportunidades de tener más de lo que soñé alguna vez.  Perdí un auto que no me gustaba y ahora manejo el auto de mis sueños.  Perdí a un hombre al que creí amar para darme cuenta que ahora lo que tengo en este momento de mi vida, ni siquiera podía soñarlo hace unos cuantos meses.
Cada perdida, cada cosa que sale de tu vida es porque así tiene que ser.  Dejalo ir y préparate para todo lo bueno que vendrá después a tu vida.  Tu sigue avanzando y confia, porque esta escalera es mágica y si no me crees, porque no lo compruebas por ti mismo/a.
Autor de Inspiracion La Escalera: Angel Vázquez Gallaga

Pescado Fresco

Los japoneses siempre han gustado del pescado fresco. Pero las aguas cercanas a Japón no han tenido muchos peces por décadas. Así que para alimentar a la población japonesa, los barcos pesqueros fueron fabricados más grandes para ir mar adentro.
Mientras más lejos iban los pescadores, más era el tiempo que les tomaba regresar a entregar el pescado. Si el viaje tomaba varios días, el pescado ya no estaba fresco.
Para resolver el problema, las compañías instalaron congeladores en los barcos pesqueros. Así podían pescar y poner los pescados en los congeladores. Sin embargo, los japoneses pudieron percibir la diferencia entre el pescado congelado y el fresco y no les gustaba el congelado; por lo tanto, tenían que venderlo más barato.
Las compañías instalaron entonces en los barcos tanques para los peces. Podían así pescar los peces, meterlos en los tanques y mantenerlos vivos hasta llegar a la costa. Pero después de un tiempo los peces dejaban de moverse en el tanque. Estaban aburridos y cansados, aunque vivos. Los consumidores japoneses también notaron la diferencia del sabor porque cuando los peces dejan de moverse por días, pierden el sabor fresco.
Y ¿cómo resolvieron el problema las compañías japonesas? ¿cómo consiguieron traer pescado con sabor de pescado fresco?
Si las compañías japonesas te pidieran asesoría, ¿qué les recomendarías?


Mientras piensas en la solución, lee lo que sigue:

Tan pronto una persona alcanza sus metas, tales como empezar una nueva empresa, pagar sus deudas, encontrar una pareja maravillosa, o lo que sea, empieza a perder la pasión. Ya no necesitará esforzarse tanto. Experimentan el mismo problema que las personas que se ganan la lotería, o el de quienes heredan mucho dinero y nunca maduran, o de quienes se quedan en casa y se hacen adictos a los medicamentos para la depresión o la ansiedad.
Como el problema de los pescadores japoneses, la solución es sencilla y se resume en esta Frase:

Las personas prosperan mas cuando hay desafíos en su medio ambiente.
Para mantener el sabor fresco de los peces, las compañías pesqueras ponen a los peces dentro de los tanques en los botes, pero ahora ponen también un ¡Tiburón pequeño! Claro que el tiburón se come algunos peces, pero los demás llegan muy, pero muy vivos. ¡Los peces son desafiados! Tienen que nadar durante todo el trayecto dentro del tanque, para mantenerse vivos.
Cuando alcances tus metas proponte otras mayores. Nunca debes crear el éxito para luego acostarte en él.
Así que, invita un "tiburón a tu tanque", y descubre que tan lejos realmente puedes llegar.
Unos cuantos "tiburones" te harán conocer tu potencial, que no te asusten sus "dientes ni sus trampas" tu sigue alerta, pero siempre "fresco".
Siempre habrá tiburones a donde vayas.
Estamos todos en el mismo sitio, donde siempre tendremos dificultades y ellas serán bienvenidas si las sabemos mirar como las oportunidades para encontrar nuevos caminos, para escuchar otras opiniones, para aprender nuevas maneras de ver la vida, para fortalecer nuestro espíritu y sacar lo mejor de nosotros mismos.
 
 

domingo, 6 de noviembre de 2011

Porque muere el amor

El amor no muere por causas naturales.

Muere por negligencia y abandono.

Muere por ceguera e indiferencia y porque se lo da por sentado.

Las omisiones son generalmente más graves que los errores cometidos.

Finalmente, el amor muere de cansancio, porque no se lo alimenta.

No dejamos de amar así porque si, del mismo modo en que nos enamoramos porque si.

Cuando el amor muere, es porque uno o ambos amantes
lo descuidaron, no lo avivaron ni renovaron.

Lo mas triste es que siempre cada quien termina echándole la culpa al otro.

Como cualquier otro ser viviente, el amor requiere el esfuerzo mutuo de mantenerlo sano.

El amor es como una flor Bella, mientras vive, todos la quieren, pero una vez muerto nadie lo desea.

También pienso que muchas veces desechamos el tallo que dio vida a una hermosa flor, sin saber que ese tallo algún día podría dar otra flor mas bella un.

Cuantos de nosotros de verdad sabemos diferenciar lo que hay entre lo que es, la necesidad de amar a una persona y amar a la persona misma?

sábado, 5 de noviembre de 2011

La vida desde el punto de vista de una mujer

Todos deberíamos atender esta frase con intensidad, sin poses, disfrutando cada momento, cada experiencia, cada afecto. Sin lugar a dudas,  seríamos mucho más felices.
Hoy he aprendido que hay que dejar que la vida te despeine, por eso he decidido disfrutar la vida con mayor intensidad... El mundo está loco. Definitivamente loco... Lo rico, engorda.  Lo lindo sale caro.  El sol que ilumina tu rostro arruga. Y lo realmente bueno de esta vida, despeina...
- Hacer  el amor, despeina.
- Reírte a carcajadas, despeina.
- Viajar,  volar, correr,  meterte  en el mar, despeina.
- Quitarte la ropa, despeina.
- Besar a la persona que amas, despeina.
- Jugar, despeina.
- Cantar hasta que te quedes sin aire, despeina.
- Bailar  hasta que  dudes  si fue buena idea ponerte tacones altos esa noche, te deja el pelo irreconocible...

Así que como siempre cada vez que nos veamos yo voy a estar con  el cabello despeinado...

Sin embargo, no tengas duda de que estaré pasando por el momento más feliz de mi vida. Es ley  de vida: siempre va a estar más despeinada la mujer que elija ir en el primer carrito de la montaña rusa, que la que elija no subirse.

Puede ser que me sienta tentado a ser una mujer impecable, peinada y planchadita  por  dentro  y por fuera. El aviso clasificado de este mundo exige buena presencia: Péinate, ponte, sácate, cómprate, corre, adelgaza, come  sano, camina derechita, ponte seria... 

Y quizá debería seguir las instrucciones pero ¿cuando me van a dar la orden de ser feliz? Acaso no se dan cuenta que para lucir linda, me debo de sentir linda... ¡La persona más linda que puedo ser!

Lo único que realmente importa es que al mirarme al espejo, vea a la mujer que debo ser. Por eso mi recomendación a todas las mujeres y porq no hombres

Entrégate, Come rico, Besa, Abraza, Haz el amor, Baila, Enamórate, Relájate, Viaja, Salta, Acuéstate tarde, Levántate temprano, Corre, Vuela, Canta, Ponte linda, Ponte cómoda, Admira el paisaje, Disfruta, 

 y sobre  todo, deja  que la vida te despeine!!!

 Lo peor que puede pasarte es  que, sonriendo frente al espejo, te tengas que volver a peinar.

SUERTE Y QUE DISFRUTES...

Las Espinas

Era víspera del Día de Acción de Gracias. Pero Sandra se sentía muy infeliz cuando entró en la floristería. Su hijo estaría naciendo si no lo hubiese perdido en un accidente de automóvil… Lamentaba mucho su pérdida. No bastando éso, aún había posibilidad de que su marido sea transferido. Y, para completar, su hermana canceló la visita que le haría en el próximo feriado.
Acción de Gracias? Agradecer qué? se preguntó.
Una amiga tuvo el coraje de decir que el sufrimiento era una dádiva de Dios, que hacía madurar y fortalecer…
Sus pensamientos fueron interrumpidos por la vendedora, diciendo:
- Quiere un arreglo tradicional o le gustaría innovar con lo que yo llamo , Especial? Está buscando algo que realmente demuestre gratitud en el Día de Acción de Gracias?
Sandra explicó que nada tenía para agradecer y la otra replicó, enfática:
- Pues tengo el arreglo perfecto para usted!.
En ese momento entró una cliente que vino a buscar su pedido: un arreglo de follajes y largos y espinosos tallos de rosa. Todo muy bien arreglado, pero no había ninguna flor.
Sandra quedó pensando por qué alguien pagaría por tallos de rosa, sin flor.
- Éste es el “Especial”. Lo llamo Buquet de Espinos de Acción de Gracias – explicó la vendedora.
- Pero qué la llevó a crear el buquet de espinas? – preguntó Sandra.
- Aprendí a ser agradecida por las espinas… Siempre agradecí a Dios por las buenas cosas en mi vida y nunca le pregunté por qué esas buenas cosas sucedían. Pero cuando vinieron cosas malas, yo lloré y grité: “POR QUÉ? POR QUÉ YO ?!”. Demoré para aprender que los tiempos difíciles son importantes para nuestra fe y nuestro fortalecimiento. Delante de las dificultades nos aproximamos a Dios y valorizamos la vida y sus buenos momentos.
Sandra recordó lo que su amiga le había dicho, y exclamó:
- Perdí mi bebé y yo estoy enojada con Dios…
En ese momento entró un hombre en el negocio, que también venía a buscar un arreglo de tallos espinosos.
- Ésto es para su esposa? – preguntó Sandra, incrédula. Pero por qué ella quiere un buquet como ése?
- Mi esposa y yo casi nos divorciamos, pero con la gracia de Dios, nosotros enfrentamos problema tras problema y salvamos nuestro casamiento. El arreglo Especial nos recuerda los tiempos “espinosos”. Etiquetamos cada tallo con uno de los problemas enfrentados y damos gracias por lo que él nos enseñó. Yo le recomiendo el arreglo Especial!
- No sé si puedo ser agradecida por los espinos en mi vida. Es todo tan reciente…
La vendedora respondió, cariñosamente:
- Mi experiencia me mostró que los espinos vuelven las rosas más preciosas. Apreciamos más el cuidado providencial de Dios durante los problemas que en cualquier otro tiempo.
Lágrimas rodaron por la cara de Sandra.
- Llevaré una docena de estos tallos largos y llenos de espinas, por favor. Cuánto le debo?
Nada. Nada además de la promesa de que permitirá que Dios cure su corazón. El primer arreglo es siempre por mi cuenta.
La vendedora sonrió y pasó una tarjeta a Sandra.
- Colocaré esta tarjeta en su arreglo, pero tal vez usted quiera leerlo primero.
Y Sandra leyó:
“Mi Dios, yo nunca agradecí por mis espinas. Yo agradecí mil veces por mis rosas, pero nunca por mis espinas. Enséñame el valor de mis espinas. Muéstrame que, a través de mis lágrimas, los colores de Tu arco iris son mucho más brillantes.”

EL Buen Maiz

En cierta ocasión, un reportero le preguntó a un agricultor si podía divulgar el secreto de su maíz, que ganaba el concurso al mejor producto año tras año. El agricultor confesó que se debía a que compartía su semilla con los vecinos.
- ¿Por qué comparte su mejor semilla con sus vecinos, si usted también entra al mismo concurso? preguntó el reportero. -Verá usted, dijo el agricultor. El viento lleva el polen de un sembrío a otro. Si mis vecinos cultivaran un maíz de calidad inferior, la polinización cruzada echaría a perder la calidad del mío. Si siembro buen maíz, debo ayudar a que mi vecino también lo haga.
Lo mismo ocurre en nuestra vida. Quienes decidan vivir bien, deben ayudar a que los demás vivan bien, porque el valor de una vida se mide por las vidas que toca. Quienes optan por ser felices, deben ayudar a que otros encuentren la felicidad, pues el bienestar de cada uno está unido al bienestar común.

El Segundo Traje

Cierta vez un hombre visitó a su consejero y le relató su problema.
- “Soy un sastre. Con los años gané una excelente reputación por mi experiencia y alta calidad de mi trabajo. Todos los nobles de los alrededores me encargan sus trajes y los vestidos de sus esposas. Hace unos meses, recibí el encargo más importante de mi vida. El príncipe en persona escuchó de mí y me solicitó que le cosiera un ropaje con la seda más fina que es posible conseguir en el país. Puse los mejores materiales e hice mi mejor esfuerzo. Quería demostrar mi arte, y que este trabajo me abriera las puertas a una vida de éxito y opulencia.
Pero cuando le presenté la prenda terminada, comenzó a gritar e insultarme:
- ¿Esto es lo mejor que puedes hacer? ¡Es una atrocidad! ¿Quién te enseñó a coser?
Me ordenó que me retirara y arrojó el traje tras de mí. ¡Estoy arruinado!. Todo mi capital estaba invertido en esa vestimenta, y peor aún, mi reputación ha sido totalmente destruida. ¡Nadie volverá a encargarme una prenda luego de esto! ¡No entiendo qué sucedió, fue el mejor trabajo que hice en años!”
- “Vuelve a tu negocio”, dijo el sabio, “descose cada una de las puntadas de la prenda y cóselas exactamente como lo habías hecho antes. Luego llévala al príncipe.”
- “¡Pero obtendré el mismo atuendo que tengo ahora!”, protestó el sastre.”Además mi estado de ánimo no es el de siempre”.
- “Haz lo que te indico, y Dios te ayudará”, dijo el hombre.
Dos semanas después, el sastre retornó.- “¡Usted ha salvado mi vida! Cuando le presenté nuevamente el ropaje, el rostro del noble se iluminó: ¡Hermoso!, exclamó. ¡Este es el más hermoso y delicado traje que haya visto!Me pagó generosamente y prometió entregarme más trabajo y recomendarme a sus amigos.Pero, deseo saber ¿cuál era la diferencia entre la primer prenda y la segunda?”
- “El primer traje”, explicó, “fue cosido con arrogancia y orgullo. El resultado fue una vestimenta espiritualmente repulsiva que, aunque técnicamente perfecta, carecía de gracia y belleza. Sin embargo, la segunda costura fue hecha con humildad y el corazón quebrado, transmitiendo una belleza esencial que provocaba admiración en cada uno que la veía”.

viernes, 4 de noviembre de 2011

Vivir como las flores

Un joven le pregunto al Sabio, ¿qué debo hacer para no enojarme? Algunas personas hablan demasiado, otras son ignorantes. Algunas son indiferentes. Siento odio por aquellas que son mentirosas y sufro con aquellas que calumnian. ¡Pues, vive como las flores!, advirtió el maestro.
Y ¿cómo es vivir como las flores?, preguntó el discípulo.
Pon atención a esas flores -continuó el sabio anciano, señalando unos lirios que crecían en el jardín.
Ellas nacen en el estiércol, sin embargo son puras y perfumadas.
Extraen del abono maloliente todo aquello que les es útil y saludable, pero no permiten que lo agrio de la tierra manche la frescura de sus pétalos.
Es justo angustiarse con las propias culpas, pero no es sabio permitir que los vicios de los demás te incomoden. Los defectos de ellos son de ellos y no tuyos. Y si no son tuyos, no hay motivo para molestarse.
Ejercita pues, la virtud de rechazar todo el mal que viene desde afuera y perfuma la vida de los demás haciendo el bien.
Esto, es vivir como las flores

La Sabiduria de los proverbios

El califa árabe hizo llamar a su secretario:
-Encierra a mi mujer en la torre mientras estoy de viaje –ordenó.
-¡Pero si ella ama a Su Majestad!
-Y yo la amo a ella –respondió el califa-. Pero sigo un viejo proverbio de
nuestra tradición: "haz pasar hambre a tu perro y te será fiel; hazlo
engordar y te morderá."
El califa partió hacia la guerra y volvió seis meses después. Al llegar,
llamó a su secretario y pidió ver a su esposa.

-Os ha dejado –fue la respuesta del secretario-. Su Majestad citó un bello
proverbio antes de partir, pero olvidó otro dicho árabe:
"Si tu perro está preso, acompañará a cualquier persona que le abra la
jaula.

Paulo Coelho

Leyenda del puente del beso

En la edad media, los mares estaban dominados por piratas.  Uno de los más famosos y poderosos piratas que asolaba a los viajeros  españoles se llamaba Cambaral.
Era el terror de los pasajeros no solo porque se apoderaba de las naves y robaba todas sus valiosas pertenencias si no, porque concluía su labor,  torturándolos y finalmente asesinándolos. Raptaba a las bellas doncellas para después traficar con ellas en los mercados. Muchas veces el gobierno tomó cartas en el asunto, envió poderosas naves de guerra para capturarlo.
Pero fue inútil porque Cambaral los derrotaba a todos.  Un noble caballero, llamado Hidalgo que vivía junto al mar, indignado con tanto abuso. se propuso capturarlo, preparó a sus hombres e inició la misión.  Luego de una larga y cruenta batalla, Hidalgo venció a Cambaral que quedó herido de gravedad.
Hidalgo, que además de buen guerrero era una persona compasiva, llevó a Cambaral a su casa, para curarlo antes de entregárselo a la justicia.
Cambaral fue atendido en el palacio de Hidalgo por su hija, una bellísima muchacha de la que se enamoró perdidamente. Ambos descubrieron sus sentimientos y decidieron huir para hacer realidad sus sueños de amor y pasión sin que nadie pudiera oponerse a ellos.
La doncella esperó a que su padre se durmiera y luego, se reunió con su amado. El pirata la esperaba. Unieron sus almas en un beso apasionado. Estaban entregados a sus sueños y su pasión. Pero, raramente las historias tienen finales felices y será por eso, o será por lo que será. En ese preciso momento, Hidalgo, los sorprendió. Se sintió traicionado y lleno de ira, con una filosa espada mató a los dos amantes cortándoles las cabezas..
Los cuerpos quedaron abrazados fuertemente, y las cabezas rodaron hacia el mar hasta perderse en él.
En su memoria, fue construido en el lugar del incidente un Puente al que todos llaman el Puente del Beso. Muchos que en el se encuentran, dicen que a la media noche, cuando brilla la luna llena, se escuchan palabras amorosas que provienen del mar. Y que si miramos hacia el horizonte, pueden verse flotando en el mar dos cabezas unidas en un beso.

Leyenda del Crisantemo

Un cielo rosa- azulado, chorreando vapores de agua, cubría el pequeño pueblito situado en un maravilloso valle, en el centro de Asia, donde habitaba la familia de los Sung. El padre, de tez cobre canela; la madre, morena, con hermoso moño negro anudado a su nuca, de menudos pechos ahumados, que gemían baladas redondas; y el hijo, de un año, componían la feliz familia que las hojas de los cerezos y la nieve de las montañas cercanas soñaron contemplar.
Los días de fiesta, se ponían su traje más hermoso y salían al campo a pasear y admirar su belleza.
Uno de esos días la familia no salió. El pequeño Shu, estaba enfermo.
-Se habrá resfriado esta mañana – dijo el padre.
-Sí; dentro de unos días estará bien- sentenció la madre.
Pasaron los días y el pequeño no mejoraba. La madre, preocupada, viendo la palidez de la carita del niño, dijo:
-Escucha, esposo: he pensado que debemos llevar a nuestro hijo al sabio que vive en las afueras del pueblo. Él conoce las hierbas que sanan y nos dará alguna para nuestro hijo.
-Dices bien, esposa. Mañana mismo le llevaremos.
Al día siguiente, apenas el alba se abría paso entre la noche, cuando los gallos cavaban buscando la aurora, la pareja salió en busca del hombre sabio que recolectaba hierbas que curaban a los hombres.
Una vez delante del anciano, mirando éste al niño, escucharon las palabras negras:
- Lo siento; pero no tengo las hierbas que puedan curar a vuestro hijo.
-¡Por favor, te lo rogamos! ¡Dinos qué podemos hacer para que nuestro hijo viva!- suplicó la madre.
El sabio la miró y su pena le conmovió.
-Mira, mujer; vas a ir a lo más profundo del bosque y, en el lugar donde se encuentra el árbol más alto, ahí hallaras una flor. ¡Tráela! Tantos pétalos como tenga; tantos días vivirá tu hijo. Sólo puedo decirte eso.
-¿Una flor?
-Sí.
La madre, con el rostro de amapola, salió en busca de la desconocida flor. Con la soledad a cuestas y la sombra sobre sus ojos llegó al lugar del bosque donde se erguía el árbol más alto que jamás viera. Su copa se desvanecía entre hilachos de algodón.
Buscó alrededor de él, y sus ojos captaron una flor, cuya forma, color y perfume, eran la esencia de la belleza. Cortó una y, horrorizada, vio que tan sólo la formaban cuatro pétalos.
-“¡Oh, no; mi hijo sólo vivirá cuatro días! ¡No; no lo puedo consentir!”
Y, arrodillándose, depositó la flor en el verde manto y, muy despacio, con sumo cuidado, fue rasgando cada pétalo en perfumados hilos de color.
-“Mi hijo vivirá mucho más, ahora”
Regresó corriendo llena de esperanza a la casa del sabio. Le mostró la flor.
El anciano comenzó a contar los finos pétalos pero una alada brisa los amontonó y perdió el número de los contados.
-Tengo que empezar de nuevo- dijo para sí.
Fue separando, de nuevo, con exquisito cuidado los pedacitos de flor y, de pronto, una inesperada lluvia impidió que siguiera contado.
-Creo que es imposible contar los innumerables pétalos de esta flor. Esto indica que tu hijo vivirá incontables días. Idos tranquilos; el niño llegará a contar largos años en su vida.
Así fue, el niño sanó, y vivió largos años.
Los padres, agradecidos y felices, quisieron ir de nuevo, en el otoño, hasta el lugar donde crecía la flor.
La sombra del majestuoso Sándalo protegía a las especies vegetales que anidaban a sus pies de la dureza del sol. La pareja vio, con admiración, que las flores que allí se mostraban, tenían incontables pétalos; tantos, como los que la madre había dividido a los de la primera flor.
Decidieron darle un nombre en honor a su virtud de dar larga vida a los hombres, y le llamaron: Crisantemo.