domingo, 14 de octubre de 2012

Aprender a vivir

Hoy una vez más el destino puso en mi camino una maravillosa persona. Desde el primer contacto con él sentí una confianza como si lo conociera de toda mi vida, sin poses, miedo al que dirá y aquellos prejuicios que muchas veces nos impiden ser tal cual somos por temor a ser rechazados simplemente, sin máscara alguna. Mi manera de ver, vivir la vida era siempre la de una persona impulsiva, impaciente, creativa; extremista soñadora, explosiva y un tanto caprichosa y posesiva con todo y nada. Caminando contra corriente pero de ideas y valores firmes. Sin embargo, con el paso del tiempo estas fueron las lecciones que dejó en mí:
  • A disfrutar y valorar los pequeños detalles.
  • Todo tiene su tiempo en esta vida y esto es: situaciones, relaciones inter-personales y experiencias que se tienen que vivir. No puedes adelantar, forzar algo, ya que con eso sólo te llevará al fracaso.
  • Que mi corazón estaba en las personas y cosas que realmente me importaba.
  • A ofrecer disculpas cuando sabía que mi comportamiento no era el adecuado, dejando a un lado el orgullo siendo una persona humilde.
  • Descansar, más, nunca desistir de mis sueños, sino hacerlos realidad y jamás darme por vencida.
  • La paciencia, puesto que nada ganaba con querer comerme el mundo en un instante.
  • A dar a los demás sin esperar nada a cambio, puesto que los sentimientos nunca se agotan.
Esto y más quedó en mi, sobre todo me enseño a ser una persona auténtica. Simplemente, me enseñó que el riesgo más grande que vale la pena y debemos correr, es vivir sin importar cuantas veces descanse, siempre hay algo nuevo que aprender.

Arropame

Cierto día me encontraba haciendo mi trabajo en casa,  y a eso de las nueve de la noche estando al frente de una computadora la cual estaba programando, todavía me faltaba mucho por hacer y quizás me iba a tener que acostar un poco tarde esa noche, así que trataba de avanzar lo más que podía con mucha prisa, de pronto escuché el llamado de mi hijita de cinco años desde su cuarto…
- Papá, ven acá!…
Algo incómodo,  por tener que dejar lo que estaba haciendo, me dirigí al cuarto de mi hija.
- Dime hija que quieres…
- ¡Papá por favor arrópame con mi cobija!
Algo molesto exclamé:
- Hija tu sabes que estoy ocupado terminando un trabajo en la computadora y tu me llamas para eso… además, tu mamá acaba de salir de tu cuarto. ¿Por qué no le dijiste a ella que te arropara?
- Papá: lo que pasa es que a mi me gusta que lo hagas tu, porque cada vez que tu me arropas, me echas la bendición y me das un beso…
Amigos lo único que puedo decirles es que esas palabras de mi hija Jennifer quedaron grabadas para siempre en mi mente y en mi corazón…
Dios te bendiga hija, recibe un beso grandote…
Omar G. Serrano

miércoles, 3 de octubre de 2012

Tu hijo sera como tu

¡Mi hijo nació hace pocos días, llegó a este mundo de una manera normal, pero yo tenía que viajar, tenía tantos compromisos!!
Mi hijo aprendió a comer cuando menos lo esperaba, comenzó a hablar cuando yo no estaba. Cómo crece mi hijo de rápido. ¡Cómo pasa el tiempo!
Mi hijo a medida que crecía me decía: ¡Papá algún día yo seré como tú!
- ¿Cuándo regresas a casa papá?
- No lo sé, pero cuando regrese jugaremos juntos, ya lo verás.
Mi hijo cumplió nueve años hace pocos días y me dijo:
- ¡Gracias por la pelota papá! ¿Quieres jugar conmigo?
- hoy no hijo, tengo mucho que hacer.
- Está bien papá, otro día será…
Y así se fue pasando el tiempo, siempre estuve ocupado, claro!! Pensaba en los gastos que se teníamos que enfrentar mi esposa y yo para pagar servicios, escuelas, uniformes. Debía trabajar y trabajar…cada vez mas!!!
Mi hijo regresó de la universidad el otro día, hecho todo un hombre.
- “Hijo estoy orgulloso de ti, siéntate y hablemos un poco”.
- Hoy no papá, tengo compromisos, por favor préstame el carro para visitar a mi novia.
Ya me jubilé y hace mucho que no veo a mi hijo hoy lo llamé:
- ¡Hola hijo quiero verte!
- Me encantaría padre, pero es que no tengo tiempo, tu sabes, mi trabajo, mi familia, los niños, ¡pero gracias por llamar, fue increíble oír tu voz! ¿O qué te falta algo? ¿Estás bien verdad?
Al colgar el teléfono me di cuenta que mi hijo ERA COMO YO. Ahora que yo necesitaba de el, de su compañía, el tenía muchos compromisos.
Cuántas veces mi hijo y yo Hubiéramos gozado jugando Juntos, yendo a nadar, al campo, disfrutar en familia, pero no, no tuve tiempo, éste se pasó volando!!!
Ahora que ya estoy solo, viudo, jubilado, y que lo necesito, no puedo disfrutarlo. Pero no le digo nada, con qué cara le digo que lo extraño, que me siento solo, que no necesito nada mas que su compañía, que deje todo, si yo hice lo mismo!!!
¡No hay duda que en la medida que demos, recibiremos!!

La magia de las instrucciones

Con gran enfado, el joven arrojó su llave mecánica a la entrada de los autos, yendo a parar lejos. Por horas había intentado cambiar las bandas de los frenos del pequeño auto importado de su esposa. De nada sirvió que fuera el mejor de los mecánicos “mediocres”.
Finalmente, exasperado entró a la casa como un torbellino e informó a su esposa que había un problema serio con su carro que no podía solucionar.
-Es más -gritó-, no sé si alguien pueda repararlo.
Con ternura, ella le agradeció sus esfuerzos y de inmediato llamó por teléfono a su padre, un mecánico experto. Luego de explicarle la situación, acordaron dirigirse a la biblioteca más cercana y conseguir un manual del automóvil. Con mucho cuidado, copiaron las páginas que indicaban cómo cambiar las bandas de los frenos. Después, se detuvieron en una tienda de piezas para autos extranjeros y compraron las herramientas indispensables para ese trabajo en particular. Por último, llegaron hasta el carro y en treinta minutos, completaron la reparación.
¿Qué marcó la diferencia? Tres aspectos:
Primero, ella contactó a su padre, un mecánico experto.
Segundo, encontraron el manual de instrucciones correcto y lo siguieron al pie de la letra. A veces, persistimos en obrar sin consultar las instrucciones.
Finalmente, adquirieron las herramientas apropiadas para efectuar el trabajo. Dios siempre nos proporcionará las herramientas adecuadas, sólo tenemos que echar mano de ellas.
Ya sea que hablemos de bandas de frenos o de decisiones cruciales de la vida, es simplemente sorprendente, casi mágico, lo bien que funciona todo cuando prestamos atención a las instrucciones.

El niño y los panqueques

El pequeño Luis de 6 años, decidió una mañana prepararle panquecas a sus padres para desayunar. Encontró un gran tazón y una cuchara, acercó una silla a la mesa, y trató de alzar el pesado paquete de harina para abrirlo. La mitad del paquete quedó desparramado entre la mesa, la silla y el suelo.
Tomó toda la que pudo con sus manitas y la puso dentro del tazón, despues le puso un poco de leche y azúcar haciendo una mezcla pegajosa que empezaba a chorrear por los bordes. Además habían ya pequeñas huellas de harina por toda la cocina dejadas por él.
Luis estaba totalmente cubierto con harina y estaba empezando a frustrarse. El quería darle una sorpresa a sus papás haciendo algo muy bueno, pero todo le estaba saliendo al revés. No sabía que más había que agregar a la pasta o si había que hornear  las panquecas, pues ni siquiera sabía como usar el horno.
Se dirigió a la mesa, pero por accidente derramó la botella de leche, cayeron al suelo los huevos que estaban sobre la mesa y se quebraron, intento agacharse para limpiar, pero se resbaló y quedó con toda su pijama pegajosa, llena de harina y de huevo.
En ese momento, vió a su papá de pie en la puerta. Dos grandes lágrimas asomaron a sus ojos. El solo quería hacer algo bueno, pero en realidad había causado un  gran desastre
Estaba seguro de que su papá lo iba a regañar y muy posiblemente castigarlo.
Pero su papá sólo lo miraba en medio de aquel desorden.
Entonces, caminando encima de todo aquello, tomó en sus brazos a su hijo que lloraba y le dio un gran abrazo lleno de amor, sin importarle llenarse él mismo de harina y huevo.

Bienaventuranzas de un profesor

Bienaventurado el profesor que, aún a riesgo de no ser entendido, insiste en su tarea: el tiempo dará su fruto.
Bienaventurado el profesor que, aún sabiendo, pone su sabiduría en las manos de Dios: llegará al fondo de muchas cuestiones.
Bienaventurado el profesor que entiende su trabajo como una vocación: será una fuente inagotable.
Bienaventurado el profesor que, además de promover la cultura, llena de valores las mentes de sus alumnos: será forjador de la futura sociedad.
Bienaventurado el profesor que, en sus ratos libres, acude a la contemplación y a la oración: se llenará de paz y de serenidad.
Bienaventurado el profesor que confía en las posibilidades de sus alumnos: se realizará vaciándose en ellos.
Bienaventurado el profesor que se actualiza y no se queda desfasado: comprobará que las materias son las mismas pero, las formas, es bueno ajustarlas.
Bienaventurado el profesor que comparte lo bueno y lo malo con sus compañeros: no se sentirá sólo en la difícil tarea de educar.
Bienaventurado el profesor que, más allá de sus calificaciones, mira a sus alumnos con una sonrisa y comprensión: la empatía será una consecuencia.
Bienaventurado el profesor que disfruta dando lo que tiene: será rico por lo que supo dar y cómo lo dió.
Bienaventurado el profesor que vive y disfruta sembrando: otros recogerán lo que él sembró.
Bienaventurado el profesor que se vacía de sí mismo para llenar el alma, la mente y el corazón de sus alumnos: su esencia permanecerá en las futuras generaciones.

Se humano pensando como los animales

Se un humano pensando como el pájaro… celebrando cada amanecer con una linda canción.
Se un humano pensando como el caballo… librando los obstáculos con clase, firmeza y determinación.
Se un humano pensando como un perro… dando tú amor en constante muestra de cariño, lealtad y fidelidad.
Se un humano pensando como el gato… teniendo la calma y equilibrio en cualquier dificultad.
Se un humano pensando como la abeja… constatando que nada se construye por sí solo.
Se un humano pensando como la hormiga… viendo que el trabajo y el éxito caminan juntos y en la misma dirección.
Se un humano pensando como la ballena… Viendo la importancia y el poder de la solidaridad.
Se un humano teniendo la pureza y la sencillez de los animales… ¡y la paz mundial dejara de ser un sueño y se convertirá en una realidad.

Carta a la mujer

Nos importa un carajo cuánto pesan. Es fascinante tocar, abrazar y acariciar el cuerpo de una mujer. Pesarla, no nos proporciona ningún efecto.
No tenemos la menor idea de lo que es un talle. Nuestra evaluación es visual. Es decir, si tiene forma de guitarra, está buena. No nos importa cuánto mide en centímetros. Es una cuestión de proporción, no de medida.
Las proporciones ideales del cuerpo de una mujer son: Curvilíneas, pulposas, femeninas… Esa clase de cuerpo que de un solo golpe de vista uno identifica sin duda alguna y en una fracción de segundo. Las flaquitas que desfilan en las pasarelas, siguen la tendencia diseñada por modistos, que dicho sea de paso, son todos maricas, y odian a las mujeres y compiten con ellas. Sus modas son, lisa y llanamente, agresiones al cuerpo que odian porque no pueden tener.
No hay belleza más irresistible en la mujer que la feminidad y la dulzura. La elegancia y el buen trato, son equivalentes a mil Viagras
El maquillaje se inventó para que las mujeres lo usen. Usenlo. Para andar a cara lavada, estamos nosotros.
El pelo, cuanto más largo, mejor. Para andar con el pelo corto, estamos nosotros.
Las faldas se inventaron para que luzcan sus magníficas piernas. ¿Para qué carajo se las tapan con pantalones anchos? ¿Para que las confundan con nosotros?
Una ola es una ola, las caderas son caderas y punto. Si la naturaleza les dio ese aspecto curvilíneo, es por algo y reitero: a nosotros nos gustan asi. Ocultar esas curvas, es equivalente a tener tu mejor sillón embalado en el sótano.
Es una ley de la naturaleza que todo aquel que se casa con una modelo flacucha, anoréxica, bulímica y nerviosa al poco tiempo se elige una amante pulposa, simpática, relajada y llena de salud.
Entendámoslo de una vez, traten de gustarnos a nosotros, no a ustedes, porque nunca van a tener una referencia objetiva de cuán lindas son de mujer a mujer. Ninguna mujer va a reconocer jamás delante de un tipo que otra mujer está linda.
Las jovencitas son lindas… Pero las de 35 para arriba, son el verdadero plato fuerte. Por Eva Longoria, Angelina Jolie o Demi Moore somos capaces de cruzar el Atlántico a nado.
El cuerpo cambia. Crece. No pueden pensar, sin estar psicóticas, que les puede entrar el mismo vestido que cuando tenían 18 años. Además, una mujer de 40, a la que le entre la ropa de cuando tenía 18, o tiene problemas de desarrollo, o se está autodestruyendo.
Nos gustan las mujeres que saben manejar su vida con equilibrio y saben manejar su natural tendencia a la culpa. O sea: la que cuando hay que comer, come con ganas (la dieta vendrá en setiembre, no antes); cuando hay que hacer dieta, hace dieta con ganas (no se sabotea ni sufre); cuando hay que tener intimidad de pareja, la tiene con ganas; cuando hay que comprar algo que le gusta, lo compra; cuando hay que ahorrar, ahorra.
Algunas líneas en la cara, algunos puntos de sutura en el vientre, algunas marcas de estrías, no les quitan su belleza. Son heridas de guerra, testimonio de que han hecho algo con sus vidas, no han estado años en formol ni en un spa. ¡Han vivido!
El cuerpo de la mujer es la prueba de que Dios existe. Es el sagrado recinto donde nos gestaron a todos los hombres, donde nos alimentaron, nos acunaron, que nosotros sin querer las llenamos de estrías, de cesáreas y demas cosas que tuvieron que ocurrir para que estemos vivos.
Cuídenlo. Cuídense. Quiéranse. La belleza es todo eso. Todo junto.

La union

Un labrador anciano tenía varios hijos jóvenes que se llevaban mal entre sí, peleaban contantemente.
Un día les congregó a todos y mando traer unas cuántas varas, las colocó todas juntas e hizo un haz con ellas, les preguntó cuál de ellos se atrevía a romperlo.
Uno tras otro todos se esforzaron para lograrlo, pero ninguno pudo conseguirlo.
Entonces el padre desató el haz y tomando las varas una a una les mostró cuán fácilmente se partían, y enseguida les dijo:
-De esta manera, hijos míos, si estáis todos unidos nadie podrá venceros; pero si estáis divididos y enemistados el primero que quiera haceros mal os perderá.

Como amar a un adulto mayor

DÉJALO  HABLAR
….. porque hay en su pasado un tesoro lleno de verdad, de belleza y de bien.
DÉJALO  VENCER
….. en las discusiones, porque tiene necesidad de sentirse seguro de sí mismo.
DÉJALO  IR  A  VISITAR
…. a sus  viejos  amigos  porque entre  ellos  se  siente  revivir.
DÉJALO  CONTAR
…. sus historias repetidas, porque se siente feliz cuando lo escuchamos.
DÉJALO  VIVIR
…. entre las cosas que ha amado, porque sufre al sentir que le arrancamos pedazos de su vida.
DÉJALO  GRITAR
…. cuando se ha equivocado porque los ancianos como los niños tienen derecho a la comprensión.
DÉJALO  TOMAR  UN  PUESTO
…en el automóvil de la familia cuando van de vacaciones, porque el próximo año tendrás remordimientos de conciencia si ya no existe más.
DÉJALO  ENVEJECER
… con el mismo paciente amor con que dejas crecer a tus hijos, porque todo es parte de la naturaleza.
DÉJALO REZAR
… como él sabe; como él quiere, porque el adulto mayor descubre la sombra de DIOS en el camino que le falta recorrer.
DÉJALO  MORIR
… entre brazos llenos de piedad, porque el AMOR de los hermanos sobre la tierra, nos hace presentir mejor el torrente infinito de amor del PADRE en EL CIELO.

Convierte lo Imposible en Posible

Caminar sobre la luna era algo considerado imposible, y a pesar de todo Neil Armstrong y Buzz Aldrin hicieron justo eso el 20 de julio de 1969.
Michael Collins, el astronauta que quedó en la nave, escribe sobre otra posible imposibilidad de ese día:
“No había estado afuera durante mucho tiempo cuando los tres nos llevamos una gran sorpresa. ¡El presidente de los Estados Unidos comenzó a hablar en la radio! El señor Nixon decía: Neil y Buzz, les estoy hablando por teléfono desde la Oficina Oval en la Casablanca, y esta debe ser por cierto la más histórica conversación telefónica… Porque debido a lo que ustedes hicieron, los cielos ahora forman parte del mundo humano. Mientras ustedes nos hablan desde el mar de la Tranquilidad, nos inspiran a redoblar nuestros esfuerzos para traer paz y tranquilidad a la Tierra”.
Nuestras oraciones son como comunicaciones invisibles que se trazan del cielo a la tierra.
Las cosas que alguna vez fueron tratadas de imposibles se convierten en posibles cuando esa comunicación es establecida de forma firme.
Lo imposible desaparece cuando un hombre y su Dios confrontan una montaña.

lunes, 1 de octubre de 2012

Apuntes de anatomia

Apuntes de Anatomía
Que los PIES te lleven por el camino más largo hacia la felicidad, porque la felicidad son solo puntos en el mapa de la vida, y el verdadero disfrute está en buscarlos.

Que los OJOS reconozcan la diferencia entre un colibrí y el vuelo que lo sostiene. Aunque se detenga seguirá siendo un colibrí, y es conveniente que sepas, para que no confundas el sol con la luz, ni el cielo con la voz que lo nombra.

Que las MANOS se tiendan generosas en el dar y agradecidas en el recibir, y que su gesto más frecuente sea la caricia para reconfortar a los que te rodean.

Que el OIDO sea tan fiel a la hora del reproche, como debe serlo a la hora del halago, para que puedas mantener el equilibrio en cualquier circunstancia.

Que las RODILLAS te sostengan con firmeza a la altura de tus sueños y se aflojen mansamente cuando llegue el tiempo de descanso.

Que la ESPALDA sea tu mejor soporte y no la carga más pesada.

Que la BOCA refleje la sonrisa que hay adentro, para que sea una ventana del alma y no la vidriera de los dientes.

Que los DIENTES te sirvan para aprovechar mejor el alimento, y no para conseguir la tajada más grande en desmedro de los otros.

Que la LENGUA encuentre las palabras más exactas para expresarte sin que te malinterpreten.

Que las UÑAS crezcan lo suficiente para protegerte, sin lastimar a nadie.

Que la PIEL te sirva de puente y no de valla.

Que el PELO le de abrigo a tus ideas, que siempre adornan más que un buen peinado.

Que los BRAZOS sean la cuna de los abrazos y no camisa de fuerza para nadie.

Que el CORAZÓN toque su música con amor, para que tu vida sea un paso del UNIVERSO hacia delante.

"Háblamos de la Amistad".

Y un joven dijo: "Háblanos de la Amistad".

Y él respondió, diciendo: Vuestro amigo es la respuesta a vuestras necesidades.
Es vuestro campo, que sembráis con amor y cosecháis con gratitud.
Y es Vuestra mesa, y el fuego de vuestro hogar.
Porque acudís a él para saciar vuestra hambre y lo buscáis en procura de paz.
Cuando vuestro amigo revela su pensamiento, no teméis el "no" en vuestra propia mente, ni retenéis el "sí".
Y cuando él guarda silencio vuestro corazón no cesa de escuchar a su corazón.

Porque en la amistad, todos los pensamientos, todos los deseos, todas las expectativas, nacen sin palabras y son compartidos con callado gozo.
Cuando os separáis de vuestro amigo, lo hacéis sin aflicción; Porque lo que más amáis en él puede ser más diáfano aún en su ausencia, como para el alpinista la montaña aparece más despejada desde la llanura.

Y dejad que en la amistad no exista otro propósito que el de profundizar el espíritu.
Porque el amor que busca otra cosa que no sea la revelación de su propio misterio, no es amor sino una red tendida, y solamente lo inútil es pescado.
Y procurad que lo mejor de vosotros sea para vuestro amigo.
Si debe conocer vuestra bajamar, dejadlo conocer también vuestra pleamar.

Porque ¿qué amigo es aquel que tuvierais que buscar para matar las horas?
Buscadlo con horas para vivir.
Porque es misión suya llenar vuestra necesidad, pero no vuestra vaciedad.
Y que en la dulzura de la amistad haya lugar para la risa y para los placeres compartidos.
Porque en el rocío de las pequeñas cosas el corazón encuentra su mañana y toma su frescura.
Khalil Gibrán

Estoy aprendiendo...

Estoy aprendiendo a aceptar a las personas, aun cuando ellas me decepcionan, cuando huyen del ideal que tengo para ellas, cuando me hieren con palabras ásperas o acciones impensadas.

Es difícil aceptar las personas como ellas son, sin que sean como deseamos que ellas sean.
Es difícil, muy difícil, pero estoy aprendiendo.

Estoy aprendiendo a amar.
Estoy aprendiendo a escuchar. Escuchar con los ojos y oídos.
A escuchar con el alma y con todos los sentidos.
Escuchar lo que dice el corazón, lo que dicen los hombros caídos, los ojos, las manos inquietas.
Escuchar el mensaje que se esconde por entre las palabras vanas, superficiales.
Descubrir la angustia disfrazada, La inseguridad mascarada, la soledad encubierta.

Penetrar la sonrisa fingida,la alegría simulada, la vanagloria exagerada.
Descubrir el dolor de cada corazón.
Poco a poco, estoy aprendiendo a amar.
Estoy aprendiendo a perdonar. Pues el amor perdona, quita los rencores, y cura las heridas que la incomprensión e insensibilidad lo lastimaron.

El amor no alimenta resentimientos con pensamientos dolorosos.
No cultiva ofensas con lástimas y autoconmiseración. El amor perdona, olvida, extingue todos los esquicios de dolor en el corazón.

Poco a poco...
Estoy aprendiendo a perdonar.
Estoy aprendiendo a descubrir el valor que se encuentra dentro de cada vida, de todas las vidas.
Valor soterrado por el rechazo, por la falta de comprensión.
Cariño y aceptación, por las experiencias desagradables vividas a lo largo de los años.
Estoy aprendiendo a ver,en las personas su alma, y las posibilidades que Dios les dio.

Estoy aprendiendo,
¡Pero cómo es de lento el aprendizaje!,
¡Cómo es difícil amar, amar como Cristo amó!
Todavía, tropezando, errando, estoy aprendiendo...
Aprendiendo a no ver solamente ...mis propios dolores, mis intereses, mi ambición, mi orgullo, cuando estos impiden el bienestar y la felicidad de alguien !

¡¡Cómo es difícil amar, pero estoy aprendiendo!!.
 

Amar a un ser humano

Amar a un ser humano es aceptar la oportunidad de conocerlo verdaderamente y disfrutar de la aventura de explorar y descubrir lo que guarda más allá de sus máscaras y sus defensas; contemplar con ternura sus más profundos sentimientos, sus temores, sus carencias, sus esperanzas y alegrías, su dolor y sus anhelos; es comprender que detrás de su careta y su coraza, se encuentra un corazón sensible y solitario, hambriento de una mano amiga, sediento de una sonrisa sincera en la que pueda sentirse en casa; es reconocer, con respetuosa compasión, que la desarmonía y el caos en los que a veces vive son el producto de su ignorancia y su inconsciencia, y darte cuenta de que si genera desdichas es porque aún no ha aprendido a sembrar alegrías, y en ocasiones se siente tan vacío y carente de sentido, que no puede confiar ni en si mismo; es descubrir y honrar, por encima de cualquier apariencia, su verdadera identidad, y apreciar honestamente su infinita grandeza como una expresión única e irrepetible de la Vida.

Amar a un ser humano es brindarle la oportunidad de ser escuchado con profunda atención, interés y
respeto; aceptar su experiencia sin pretender modificarla sino comprenderla; ofrecerle un espacio en el que pueda descubrirse sin miedo a ser calificado, en el que sienta la confianza de abrirse sin ser forzado a revelar aquello que considera privado; es reconocer y mostrar que tiene el derecho inalienable de elegir su propio camino, aunque éste no coincida con el tuyo; es permitirle descubrir su
verdad interior por si mismo, a su manera: apreciarlo sin condiciones, sin juzgarlo ni reprobarlo, sin
pedirle que se amolde a tus ideales, sin exigirle que actúe de acuerdo con tus expectativas; es valorarlo por ser quien es, no por como tu desearías que fuera; es confiar en su capacidad de aprender de sus errores y de levantarse de sus caídas más fuerte y más maduro, y comunicarle tu fe y confianza en su poder como ser humano.

Amar a un ser humano es atreverte a mostrarte indefenso, sin poses ni caretas, revelando tu verdad
desnuda, honesta y transparente; es descubrir frente al otro tus propios sentimientos, tus áreas
vulnerables; permitirle que conozca al ser que verdaderamente eres, sin adoptar actitudes prefabricadas para causar una impresión favorable; es exponer tus deseos y necesidades, sin esperar que se haga responsable de saciarlas; es expresar tus ideas sin pretender convencerlo de que son
correctas; es disfrutar del privilegio de ser tu mismo frente al otro, sin pedirle reconocimiento alguno, y
en esta forma, irte encontrando a ti mismo en facetas siempre nuevas y distintas; es ser veraz, y sin miedo ni vergüenza, decirle con la mirada cristalina, "este soy, en este momento de mi vida, y esto que soy con gusto y libremente, contigo lo comparto...si tú quieres recibirlo".

Amar a un ser humano es disfrutar de la fortuna de poder comprometerte voluntariamente y responder
en forma activa a su necesidad de desarrollo personal; es creer en él cuando de si mismo duda,
contagiarle tu vitalidad y tu entusiasmo cuando está por darse por vencido, apoyarlo cuando flaquea, animarlo cuando titubea, tomarlo de las manos con firmeza cuando se siente  débil, confiar en él cuando algo lo agobia y acariciarlo con dulzura cuando algo lo entristece, sin dejarte arrastrar por su
desdicha; es compartir en el  presente por el simple gusto de estar juntos, sin ataduras ni obligaciones impuestas, por la espontánea decisión de responderle libremente.

Amar a un ser humano es ser suficientemente humilde como para recibir su  ternura y su cariño sin
representar el papel del que nada necesita; es aceptar con gusto lo que te brinda sin exigir que te dé
lo que no puede o no desea; es  agradecerle a la Vida el prodigio de su existencia y sentir en su presencia una  auténtica bendición en tu sendero; es disfrutar de la experiencia sabiendo que cada día es una aventura incierta y el mañana, una incógnita perenne; es vivir cada instante como si fuese el
último que puedes compartir con el otro, de tal manera que cada reencuentro sea tan intenso y tan
profundo como si fuese la primera vez que lo tomas de la mano, haciendo que lo cotidiano sea siempre una creación distinta y milagrosa.

Amar a un ser humano es atreverte a expresar el cariño espontáneamente a través de tu mirada, de
tus gestos y sonrisas; de la caricia firme y delicada, de tu abrazo vigoroso, de tus besos, con palabras
francas y sencillas; es hacerle saber y sentir cuanto lo valoras por ser quien es, cuánto aprecias sus
riquezas  interiores, aún aquellas que él mismo desconoce; es ver su potencial latente y  colaborar
para que florezca la semilla que se encuentra dormida en su  interior; es hacerle sentir que su
desarrollo personal te importa honestamente, que cuenta contigo; es permitirle descubrir sus
capacidades creativas y alentar su posibilidad de dar todo el fruto que podría; es develar ante sus ojos el tesoro que lleva dentro y cooperar de mutuo acuerdo para hacer de esta vida una experiencia más rica y más llena de sentido.

Amar a un ser humano es también atreverte a establecer tus propios limites y mantenerlos firmemente; es respetarte a ti mismo y no permitir que el otro transgreda aquello que consideras tus
derechos personales; es tener tanta confianza en ti mismo y en el otro, que sin temor a que la relación se perjudique, te sientas en libertad de expresar tu enojo sin ofender al ser querido, y puedas manifestar lo que te molesta e incomoda sin intentar herirlo o lastimarlo. Es reconocer y respetar sus limitaciones y verlo con aprecio sin idealizarlo; es compartir y disfrutar de los acuerdos y aceptar los desacuerdos, y si llegase un día en el que evidentemente los caminos divergieran sin remedio, amar es ser capaz de despedirte en paz y en armonía, de tal manera que ambos se recuerden con gratitud por los tesoros compartidos.

Amar a un ser humano es ir más allá de su individualidad como persona; es percibirlo y valorarlo como una muestra de la humanidad entera, como una expresión del Hombre, como una manifestación palpable de esa esencia trascendente e intangible llamada "ser humano", de la cual tu formas parte; es reconocer, a través de él, el milagro indescriptible de la naturaleza humana,  que es tu propia naturaleza, con toda su grandeza y sus limitaciones; apreciar  tanto las facetas luminosas y
radiantes de la humanidad, como sus lados  obscuros y sombríos; amar a un ser humano, en realidad, es amar al ser  humano en su totalidad; es amar la auténtica naturaleza humana, tal como es, y por
tanto, amar a un ser humano es amarte a ti mismo y sentirte orgulloso de ser una nota en la sinfonía de este mundo.
Andrea Weitzner - Argentina

"El Amor a su Tiempo"

"El Amor a su Tiempo"
Si tú te encuentras enamorado de una persona, que no está enamorada de ti ..... no te reproches nada a ti mismo. No hay nada de malo contigo, sino que el amor no eligió descansar en el corazón de la otra persona.

Si encuentras a alguien que está enamorado de ti, y tú no lo amas, siéntete honrado de que el amor vino, y tocó a su puerta, pero dulcemente rechaza el regalo que no puedes devolver.

Si, tú te enamoras de alguien, y está persona se enamora de ti también, y el amor elige irse, no intentes reclamarlo ó culparlo. ¡Déjalo ir!. Hay una razón poderosa y un significado.

Todo lo que puedes hacer realmente es aceptarlo de buen grado, por todo su misterio. Cuando entre a tu vida, siente como él te va llenando hasta derramarse totalmente, y entonces encuentra la manera de compartirlo con la otra persona.

Dalo a la persona que lo hizo nacer en tu vida.

Dalo a otros que sean pobres de espíritu.

Dalo alrededor del mundo, en todas las formas que puedas ó conozcas.

Es entonces que muchos que aman comenten un error, porque habiendo estado mucho tiempo sin amar, entienden el amor profundo como únicamente una necesidad del momento.

Ellos ven sus corazones como un lugar vacío, que necesita urgentemente ser llenado con el amor, y empiezan a ver el amor como si fuera algo que fluye internamente para ellos, en lugar de fluir desde ellos hacía los demás.

¡Acuérdate de eso!, y manténlo en tu corazón: el amor tiene su propio tiempo, sus propias estaciones, y sus propias razones para ir y venir.

Tú no lo puedes sobornar, coaccionar, motivar ó insistir para que se quede permanentemente dentro de ti.

Tú sólo puedes abrazarlo cuando el llega sorpresivamente, y puedes entonces repartirlo con los otros cuando el venga hasta ti.

Pero, si él elige dejar tu corazón en cualquier momento, ó el corazón de aquel a quien tú amas, no hay nada que puedas hacer al respecto, y no hay nada que debas hacer en ese momento.

El amor es, y siempre será un misterio, un enigma. Alégrate de que él haya entrado a tu vida plácidamente en algún momento de la vida.

Si tú mantienes tu corazón abierto al amor, el amor vendrá de nuevo a tí, en cualquier momento ó lugar.

¡RECUERDA QUE TÚ NO ELIGES AL AMOR!

¡EL AMOR TE ELIGE A TÍ!