martes, 29 de enero de 2013

Tu esencia

Tengo una íntima amiga a quien adoro. Es leal, cariñosa y sabe escuchar. Siempre que nos reunimos, le digo: “cuando estoy contigo, respiro tranquilidad”. ¿Por qué todo el mundo inhala paz cuando está cerca de ella? ¡Sencillo! Esta mujer huele a serenidad.
¡Todo en esta vida tiene olor! Nuestro olfato puede detectar mucho más que unas galletitas acabadas de hornear, un litro de leche podrido o un jardín lleno de rosas. Olfateamos a la gente y hasta las situaciones. Por eso, cuando sospechamos que algo no es apropiado, decimos, “esta situación no huele bien”. El olfato es capaz de percibir aún las cosas invisibles.
Por ejemplo: Cuando entras a un hospital lo más probable es que huelas la enfermedad de los pacientes. Si visitas el país de Haití, podrás oler la pobreza. Si vas a un funeral, indudablemente inhalaras la tristeza que inunda el lugar. Y cuando vas a tu iglesia, de seguro respiras paz.
Cada uno de nosotros carga un olor que nos distingue. ¿Acaso no te ha sucedido que conoces a alguien negativo que solo habla de sus problemas, y lamentablemente esa persona huele a fracaso? También, estoy segura que te has topado con alguno que tiene una actitud maravillosa y su esencia natural es de éxito.
Te pregunto: ¿A qué hueles tú? Quiero motivarte a que tu perfume huela a triunfo. Tal vez me preguntarás: ¿Qué colonia recomiendas? La fragancia que usan los ganadores no la puedes comprar en ningún departamento de perfumería, más bien se determina de acuerdo a tu actitud, pensamientos y acciones, éstos sueltan un bálsamo que te identifica. Es decir, si eres inseguro, envidioso, egoísta o miedoso, desprendes un tufo tan fuerte que se percibe a millas de distancia. Este mal olor aleja a otros de ti. ¡Nadie quiere estar cerca de lo que apesta!
Por otro lado, si eres honesto, bondadoso, seguro de ti mismo y haces el bien a los demás, de ti emanará una aroma tan agradable que serás querido y admirado por todos. Deja que tu perfume natural huela a éxito y verás como atraerás a tu vida oportunidades, situaciones y personas que te ayudarán a triunfar.

lunes, 21 de enero de 2013

Si yo hubiera

En 1972, la revista Life publicó una historia sobre las increíbles aventuras de John Goddard. Cuando él tenía quince años, su abuelo expresó: Si yo hubiera hecho eso cuando era joven… Determinado a no hacer esa declaración al final de su existencia, John escribió unas cientos veintisiete metas para su vida.
Nombró diez ríos que deseaba explorar y diecisiete montañas que anhelaba escalar. Estableció metas para convertirse en explorador, viajero por el mundo y en piloto. También en su lista estaba montar un caballo en el Desfile de las Rosas, sumergirse en un submarino, volver a hacer los viajes de Marco Polo, leer la Biblia de principio a fin, y leer todas las obras de Shakespeare, Platón, Dickens, Sócrates, Aristóteles y otros autores clásicos. Deseaba aprender a tocar la flauta y el violín, casarse, tener hijos (tuvo cinco), hacer una carrera en medicina, y servir como misionero para su iglesia.
¿Suena imposible? ¡A la edad de cuarenta y siete años, John Goddard había logrado ciento tres de sus metas!
Tu lista de metas puede que no sea tan extensa como la de John Goddard, pero si careces de algunas de ellas, verás que tienes poca motivación para levantarte en la mañana y poca satisfacción mientras tu cabeza toca la almohada cada noche.
Motivación es cuando tus sueños se ponen ropa de trabajo.

martes, 8 de enero de 2013

La persona mas feliz

Un periódico en Inglaterra, una vez hizo esta pregunta a los lectores: ¿Quién es la persona más feliz de la tierra?
Las cuatro respuestas premiadas fueron:
  • Un pequeño que hace castillos de arena.
  • Un artista o un artesano que está silbando por un trabajo bien terminado.
  • Una madre que baña a su pequeño después de un agitado día.
  • Un doctor que terminó una cirugía difícil salvando una vida.
El editor del periódico estaba tan sorprendido de no encontrar prácticamente a nadie que propusiera a los reyes, los emperadores, los millonarios u otros ricos famosos como las personas más felices del planeta.
W. Beran Wolfe una vez dijo: Si uno observa a un hombre realmente feliz lo va a encontrar construyendo un barco, escribiendo una sinfonía, educando a su hijo, cultivando dalias en el jardín, buscando huevos de dinosaurio en el desierto de Golbi. No va a estar buscando la felicidad como si fuera el cierre de un collar que se ha caído debajo del radiador. No va a estar esforzándose por conseguirla como si fuera una meta. Él se va a dar cuenta de que es feliz en el transcurso de vivir la vida muy ocupado las 24 horas del día.
¿Qué puede ser más divertido que amar lo que uno hace y sentir que es importante?