domingo, 30 de septiembre de 2012

tener fe

 Woolworth
Cuando el joven F.W. Woolworth era empleado en una tienda, sugirió a su jefe la idea de tener un rincón especial de "diez centavos", para reducir el inventario.
El jefe accedió, y la venta fue todo un éxito.

Esto inspiró a Woolworth para abrir su propio negocio; pero necesitaba capital inicial para sacarlo adelante.
Trató de obtener el dinero asociando su jefe, pero éste contestó que no, pues no veía que fuera posible llenar una tienda con artículos de menos de diez centavos.

Woolworth ignoró esas palabras y continuó, consiguiendo no sólo un gran éxito en su primera tienda, sino que se hizo dueño de una numerosa cadena de franquicias: F.W.Woolworth; a lo largo y ancho de los Estados Unidos.

Con posterioridad, su antiguo jefe llegó a manifestar: "en lo que a mí respecta, cada palabra que utilicé para argumentar mi negativa de apoyar a Woolworth, me ha costado alrededor de un millón de dólares"

La persistencia es la llave del éxito, no importa si la gente te dice que es imposible, que no se puede.
Cuando empieces a escuchar estos comentarios, es señal clara de que vas por el camino del éxito; solo debes mantenerte firme en tus objetivos.

Ésta puede ser la historia de muchos, si decidimos seguir nuestros ideales a pesar de las voces que nos dicen, "no es posible"...

Contesta a esas voces alcanzando tus sueños, convirtiendo lo imposible en posible.

Lo que los maestros no se ateven a decir a los padres

A menudo se habla de las deficiencias del sistema educativo, pero los docentes también tienen verdades que muchas veces deben callar.
  • 88% de los maestros desearía decirles a los padres: “A su hijo le faltan más límites en casa”.
  • 84% de los maestros desearía decirles a los padres: “En su casa no hay suficiente diálogo. Solo 15 minutos por día marcarían la diferencia”.
  • 85% de los maestros desearía decirles a los padres: “¡No deje tantas horas a su hijo frente al televisor!”.
  • 83% de los maestros desearía decirles a los padres: “Disfruto mucho de sus trabajos, pero es su hijo quien debe realizar la tarea”.
  • 79% de los maestros desearía decirles a los padres: “No se queje de que su hijo está sobrecargado. Si no estudia ahora ¿cuándo lo hará?”.
  • 77% de los maestros desearía decirles a los padres: “Cuando yo era chico y hacía algo mal, mis padres me retaban a mi. No se ponían a criticar al maestro”.
  • 74% de los maestros desearía decirles a los padres: “Si usted enseñase buenos modales en su casa, mi trabajo sería mas sencillo”.
  • 72% de los maestros desearía decirles a los padres: “Por favor, que su hijo se bañe antes de venir al colegio”.
  • 63% de los maestros desearía decirles a los padres: “¿Por qué tengo que hacer reuniones de padres en mi tiempo libre si usted no se molesta en venir?”.
Otra cosita mas… (afirmaciones interesantes expresadas por los docentes):
No sobrecargue a su hijo de actividades extra curriculares. Eso va en contra de su rendimiento.
  • Las capacidades de su hijo son inferiores a lo que usted cree.
  • ¿Usted quiere a su hijo? Déle más cariño en la familia.
  • Aunque su hijo parezca grande, todavía lo necesita.
  • Los padres son los primeros educadores y no pueden delegar esa responsabilidad en terceros.
  • ¡OCÚPESE DE SUS HIJOS!
Fuente: Revista “Selecciones” del Reader’s Digest, Nº 784 Marzo de 2006

A toda prisa

Cierta vez, un conductor se desplazaba por una autopista a una velocidad excesivamente alta, cuando, de repente justo después de una curva aparece un hombre parado en medio de la vía, haciendo señal de parada con los brazos y de una forma desesperante.

El conductor, sorprendido y a la vez asustado, toca insistentemente la bocina para ver si así el individuo se quitaba del camino. Pero fue inútil, el hombre seguía haciendo señal de pare con sus brazos.

Debe de estar loco, dijo el conductor mientras pisaba el freno provocando un fuerte chillido y dejando dos largas marcas negras en el pavimento, logrando así detener el auto antes de chocar a aquel hombre. Muy enojado, se desmonta del carro y, estrellando la puerta, se dirige hacia el hombre y le dice: Acaso no tienes ojos? No ves lo peligrosa que es esta carretera y te atraviesas en ella como si nada? O acaso eres loco para no ver el peligro que corres?

No, señor, no estoy loco, le contesto el individuo. Lo que pasa es que el puente que esta en la próxima curva acaba de desplomarse; y sabía que, si no hacia algo, usted, en este momento, ya estaría muerto. Tuve que arriesgar mi vida para ver si podía salvar la suya.

martes, 25 de septiembre de 2012

Toda mujer debe saber…


-Cómo enamorarse sin dejar de ser ella misma.
-Lo que quiere con respecto a tener hijos
-Cómo: renunciar a un trabajo, terminar con un novio y confrontar a un amigo sin arruinar una amistad.
-Cómo pasarla de maravilla en una fiesta a la que no deseaba asistir.
-Cómo pedir algo que realmente desee de manera que pareciera que nunca lo quiso.
-Tiene que entender que no puede modificar el ancho de sus muslos ó sus caderas, ó la forma de ser de sus padres.
-Que su niñez pudo no ser perfecta… pero ya terminó.
-Lo que podría o no podría hacer por amor… ó debería o no.
-Debe saber en quién confiar y en quién no.
-A dónde ir: a sentarse con su mejor amiga o a una agradable cabaña en la playa, cuando su alma necesita alimentarse y tranquilizarse.
El valor necesario para alejarse cuando no la aman.
Libertad económica suficiente para irse y rentar un lugar propio, incluso si nunca lo desea o lo necesita.
Un pasado suficientemente rico en experiencias, como para ser contado al llegar a una edad avanzada.
La certeza de que seguramente llegará a una edad avanzada y tener dinero guardado en el banco, suficiente para no depender de nadie.
Un equipo completo de destornilladores, taladro…. y al menos un brassier negro de encaje.
Un hermoso mueble en casa, que no perteneció a nadie en la familia.
Tener recuerdos que no lastimen pero nunca dejen de enseñar.
Un e-mail en donde recibir y enviar frases de aliento.
Un juego de vajilla para ocho personas, copas y la receta para una cena que haga espléndidamente a sus invitados.
Una rutina de cuidado de la piel, un plan de ejercicios y un proyecto para enfrentar aquellas facetas de la vida que no mejoran después de los 30.
Un inicio sólido en una carrera que le encanta.
Tener un amor de película, un ex de comedia, un proyecto de ensueño y una realidad que supere las expectativas.
Haber logrado consolidar una gran amistad. Más allá de las apariencias o los buenos momentos. Alguien a quien llamar amigo y sobretodo sentirlo.
En fin un montón de cosas que hace una mujer con autoestima, con valores, principios, metas. Pues a veces pasa que un día nos encontramos recordando a aquella persona que  sentimos que  fuimos y vamos  lentamente presenciando su lenta agonía… Tenemos que revivir a esa mujer y hacer que diga ¡AQUÍ ESTOY! Todos los días.
Att. Polo Casamen


viernes, 21 de septiembre de 2012

Asesino de sueños

Ante un grupo de niños un hombre contó la siguiente historia:
Marcos era el hijo de un humilde entrenador de caballos. Su padre ganaba muy poco dinero y solo podía cubrir las necesidades básicas para mantener a su familia y mandar al niño al colegio.
Una mañana en la escuela, el profesor les pidió a los alumnos que escribieran cómo querían que fuese su vida cuando fueran adultos.
Marcos escribió siete páginas, esa noche, en la que describía su meta. Relató su sueño con mucho cuidado, detallando los pormenores e incluso dibujó un plano de todo el proyecto.
Él deseaba una gran extensión de terreno donde tener una vivienda, establos para los caballos, corrales para diversos tipos de animales y tierras dedicadas a la siembra y a la ganadería.
El proyecto era un sueño perfecto. Después de trabajar en él varias horas, creyó tener el proyecto más ambicioso que un niño podría llegar a tener. Con ánimo de ganador, al día siguiente se lo entregó a su profesor.
Dos días más tarde, recibió de vuelta su trabajo reprobado y con una nota que decía: «Ven a verme después de clases» Marcos, muy enojado, fue a ver a su profesor y antes de que éste dijera nada, le preguntó:
–¿Por qué usted me reprobó?
–Tranquilízate y siéntate, creo que lo tuyo es un sueño imposible de concretar. No tienes recursos; tienes una familia muy pobre. Para lograr lo que quieres, necesitarías mucho dinero.
Primero tendrías que comprar el terreno, pagar para construir todo lo que pretendes hacer, comprar los animales, semillas para la siembra y además tendrías muchos gastos de mantenimiento. Creo que es un proyecto millonario, que no estás en condiciones de lograr.
Quiero que revises tu trabajo y consideres algunos aspectos más realistas; tómate unos días, vuelve con el nuevo trabajo y reconsideraré nuevamente la nota, le dijo el profesor.
Marcos regresó a su casa, pero para nada estaba convencido. Pensó mucho tiempo en el asunto y finalmente le pidió consejo a su padre, para saber qué opinaba sobre esta idea.
Éste con mucha sabiduría, le respondió:
–Mira, hijo, tienes que decidir por ti mismo, creo que es una decisión muy importante para tu vida. Si crees de verdad que puedes llegar a lograr, tu sueño, a pesar de la opinión de tu profesor, hazlo. Mi consejo es que consultes a Dios, si tus deseos están dentro de Su voluntad, nadie en este mundo va a impedir que se haga realidad lo que te has propuesto.
–Gracias por tu consejo, papá, creo que tengo la respuesta para el profesor, respondió Marcos.
Regresó a la escuela, con el mismo proyecto, se lo entregó al profesor y le dijo:
«Usted puede quedarse con mi mala nota, yo me quedaré con mi sueño»
Los niños, que estaban escuchando la historia muy atentamente, recibieron una lección muy importante. Pero eso no era todo, el hombre les dijo:
Esta historia, es mi historia. Ustedes están en la casa que me propuse conseguir cuando era niño, mis sueños, se cumplió hasta el más mínimo detalle. Todavía conservo aquella tarea del colegio como recuerdo y símbolo de una fantasía que se hizo realidad.
«Jamás trates de robarle un sueño a nadie, simplemente porque tú no lo creas posible, porque un sueño sumado a la voluntad de Dios, siempre es realizable, por más alocado que éste te parezca»

LOS NIÑOS DE ANTES


No éramos ricos, éramos felices. Porque parte de la felicidad del regalo era la espera, ansiada, larga, prolongada a propósito por nuestros padres, con una cantidad de requisitos que nos enloquecían: portarse bien, estudiar con juicio, obedecer, respetarlos, etc. A veces y  si después de todo el regalo no llegaba, por cualquier circunstancia ajena a nuestro comportamiento, muy hábilmente ellos le ponían el toque religioso, es decir, algún castigo divino había por ahí, por una falta cometida y que ellos no la sabían y nosotros si. Lo más lindo era cuando el  regalo llegaba: muy en el fondo del corazón creíamos merecerlo porque  fuimos muy buenos. Y cuanto lo disfrutamos, es que realmente se ganaba. Y no eran muy frecuentes: un cumpleaños, la primera comunión, una navidad y ya es suficiente por este año. Y eran regalos que nos despertaban la  mas viva imaginación: la muñecas no hablaban, el libreto era nuestro, con 6  7 años nos convertíamos en las mas tiernas mamás de esas rígidas con ojos de cristal y cabello de plástico, pero las adorábamos. Un libro de cuentos nos transportaba a reinos mágicos  que solo  cabían en nuestra fantasiosa cabecita. Cuantas cosas se hacían con una pelota: el mundo era el límite, viéndola rodar.
Es cierto los tiempos han cambiado, y los niños de hoy tienen sus propios juegos, pero buena parte de la diversión ya viene dentro de las instrucciones. ALBA

Consejos Para Los Padres Sobre Los Hijos



Madre, acaricie a sus hijos. Padre, abrácelos firmemente. Permita que ellos sepan que los aman por la mañana, al mediodía, y por la noche.

Ponga sus brazos alrededor de ellos, sosténgalos cerca suyo, sienta el latir de sus corazones, la vida nueva que Usted hizo.

Ruede por el suelo con ellos, bromee, ría y juegue, escuche lo que tienen que decirle, ellos tienen mucho para contarle.

Tome tiempo para conocerlos, vea el color en sus ojos. Aprecie a esa persona tan profunda dentro de sus pequeñas mentiras.

Permita que corran sus dedos por sus cabellos, doble su cabeza, llene sus corazones con palabras de alabanza, haga de su hogar su lugar favorito.

Abrácelos estrechamente en el sofá y mire un programa de televisión, cante con ellos o comparta la lectura de un libro y ayúdelos a crecer en su mundo.

Tome un tiempo para caminar en el parque, sosténgase de la mano, huela las flores, alimente los patos, construya castillos en la arena.

Madre, acaricie a sus niños, Padre, abrácelos firmemente, Muéstreles que ellos son un regalo, ámelos para que se sientan bien.



El amor es para el niño lo que el
sol para las flores. No le basta pan:
necesita caricias para ser bueno
y para ser fuerte.
Concepción Arenal

Una Casa sera fuerte

Una casa será fuerte
e indestructible cuando
esté sostenida por
estas cuatro columnas:
padre valiente,
madre prudente,
hijo obediente,
hemano complaciente.
Confucio
La paz y la armonía
constituyen la mayor
riqueza de la familia.

Antes de que crezcan los hijos:

Hay un periodo cuando los padres quedan huérfanos de sus hijos. Es que los niños crecen independientes de nosotros, como árboles murmurantes y pájaros imprudentes. Crecen sin pedir permiso a la vida. Crecen con una estridencia alegre y a veces, con alardeada arrogancia.


Pero no crecen todos los días, de igual manera crecen de repente. Un día se sientan cerca de ti en la terraza y te dicen una frase con tal naturalidad que sientes que no puedes mas ponerle pañales. ¿Donde quedaron la placita de jugar en la arena, las fiestitas de cumpleaños con payasos, los juguetes preferidos?

El niño crece en un ritual de obediencia orgánica y desobediencia civil. Ahora estas allí, en la puerta de la discoteca, esperando que el/ella no solo crezca, sino aparezca. Allí están muchos padres al volante, esperando que salgan zumbando sobre patines y cabellos largos y sueltos.


Allá están nuestros hijos, entre hamburguesas y gaseosas en las esquinas, con el uniforme de su generación, e incomodas mochilas de moda en los hombros. Allí estamos, con los cabellos casi emblanquecidos. Esos son los hijos que conseguimos generar y amar a pesar de los golpes de los vientos, de las cosechas, de las noticias y observando y aprendiendo con nuestros errores y aciertos. Principalmente con los errores que esperamos que no repitan. Hay un periodo en que los padres van quedando un poco huérfanos de los propios hijos. Ya no los buscaremos mas de las puertas de las discotecas y de las fiestas.


Pasó el tiempo del piano, el ballet, el ingles, natación y el karate. Salieron del asiento de atrás y pasaron al volante de sus propias vidas. Deberíamos haber ido mas junto a su cama al anochecer, para oír su alma respirando conversaciones y confidencias entre las sabanas de la infancia.. Y a los adolescentes cubrecamas de aquellas piezas llenas de calcomanías, posters, agendas coloridas y discos ensordecedores. No los llevamos suficientemente al cine, a los juegos, no les dimos suficientes hamburguesas y bebidas, no les compramos todos los helados y ropas que nos hubiera gustado comprarles.


Ellos crecieron, sin que agotásemos con ellos todo nuestro afecto. Al principio fueron al campo o fueron a la playa entre discusiones, galletitas, congestionamiento, navidades, pascuas, piscinas y amigos. Si, había peleas dentro del auto, la pelea por la ventana, los pedidos de chicles y reclamos sin fin. Después llegó el tiempo en que viajar con los padres comenzó a ser un esfuerzo, un sufrimiento, pues era imposible dejar el grupo de amigos y primeros amorios. Los padres quedaban exiliados de los hijos. "Tenían la soledad que siempre desearon", pero de repente morían de nostalgia de aquellas "pestes."


Llega el momento en que solo nos resta quedar mirando desde lejos, torciendo y rezando mucho para que escojan bien en la búsqueda de la felicidad, y que la conquisten del modo mas completo posible. El secreto es esperar. En cualquier momento nos pueden dar nietos. El nieto es la hora del cariño ocioso y picardía no ejercida en los propios hijos, y que no puede morir con nosotros.


Por eso, los abuelos son tan desmesurados y distribuyen tan incontrolable cariño. Los nietos son la ultima oportunidad de reeditar nuestro afecto. Así somos, solo aprendemos a ser hijos después que somos padres, solo aprendemos a ser padres después que somos abuelos.

Cuando eramos niños

Quisiera regresar a aquel tiempo en el que…
Las decisiones importantes se tomaban mediante un práctico… de-tin-ma-rin- de dos pingue…de cu-ca-ra-…
Los errores de gramática se arreglaban arrancando la hoja y haciéndolo de nuevo!
El peor castigo y condena era que te hicieran escribir cien veces “No debo…”
Las discusiones terminaban con: “piedra, papel o tijera”…
“Tener mucho dinero”, solo significaba poder comprar mas golosinas jugando a “a la tiendita”, o un helado en el recreo.
Llenar un frasco con METRAS podía mantenernos felizmente ocupados todo un atardecer.
No era raro que tuvieras dos o tres “mejores” amigos(as) ” Es muy viejo(a) “: se refería a cualquiera que tuviera más de 16 años.
“Ladrones y Policías” era solo un juego para los recreos… y era mucho mas divertido ser ladrón que policía…
“Venenosa” se refería solo a un tipo de alimaña y no a ciertas personas…
Para viajar desde la tierra al cielo, solo tenías que jugar a que eras “astronauta o superhéroe”…
Era ideal jugar un partido de volley-ball sin red y que las reglas no importaran demasiado…
Lo peor que te podía ocurrir con el sexo opuesto era que te rechazara para los juegos de parejas, a la “carreterita o a la comidita”.
Llevando un arma a la escuela significaba “que te habían atrapado con una “china”…
“El ultimo paga los refrescos” era el grito que te hacia correr como un desaforado hasta que sentías que se te reventaba el corazón…
Nadie en el mundo era mas linda que mama, pues con solo besar tus moretones, y raspones te hacia sentir mejor y con alivio…
Nunca faltaba la moneda debajo de la almohada que te dejaba el “Ratón” a cambio de tus “dientes de leche”. Eras de otro mundo si te dejaba un billete.
Siempre descubrías tus nuevas capacidades y habilidades a causa de un:”a que tu no puedes”.
“Tu peor desilusión” era ser elegido ultimo para los equipos y juegos de tu escuela.
“Guerra”, solo significaba arrojarse trozos de tizas y bolitas de papel durante las “horas libres”.
“Las bombas de agua” eran la mas moderna, eficiente y poderosa arma que se había inventado.
“La guerra”, era algo que había sucedido antes de que naciéramos y que nunca volvería a suceder…
Los helados y chucherías constituían el grupo de los alimentos básicos y esenciales.
No había nada mejor que las tardes de Vacaciones para esperar y ver pasar al vecino o vecina que tanto te agradaba…
“Los hermanos mayores” eran el peor de los tormentos, pero también eran los más celosos, fieles y feroces protectores…
Si puedes recordar la mayoría de estas cosas, entonces significa que realmente has estado VIVO
Pásale esto a cualquiera de tus amigos que necesite un pequeño descanso en su agitada y feliz “Vida de adulto”, recordándoles que cada vez tenemos menos tiempo para ser niños?

Cuando se termina el amor



CARTA DE DIVORCIO. Ganadora del III Concurso Antonio Villalba de Cartas de Amor

Estimada Cristina:
Ayer recibí una misiva de tu abogado donde me invitaba a enumerar los bienes comunes, con el fin de comenzar el proceso de disolución de nuestro vínculo matrimonial. A continuación te remito dicha lista, para que puedas solicitar la certificación al Notario y tener listos todos los escritos antes de la comparecencia ante el tribunal.

Como verás, he dividido la lista en dos partes. Básicamente, un apartado con las cosas de nuestros cinco años de matrimonio con las que me gustaría quedarme y otra con las que te puedes quedar tú. Para cualquier duda o comentario, ya sabes que puedes llamarme al teléfono de la oficina (de ocho a cuatro) o al móvil (hasta las once) y estaré encantado de repasar la lista contigo.


Cosas a conservar:

- La carne de gallina que salpicó mis antebrazos cuando te vi por primera vez en la oficina.

- El leve rastro de perfume que quedó flotando en el ascensor una mañana, cuando te bajaste en la segunda planta, y yo aún no me atrevía a dirigirte la palabra.

- El movimiento de cabeza con el que aceptaste mi invitación a cenar.

- La mancha de rimel que dejaste en mi almohada la noche que por fin dormimos juntos.

- La promesa de que yo sería el único que besaría la constelación de pecas de tu pecho.

- El mordisco que dejé en tu hombro y tuviste que disimular con maquillaje porque tu vestido de novia tenía un escote de palabra de honor.

- Las gotas de lluvia que se enredaron en tu pelo durante nuestra luna de miel en Londres.

- Todas las horas que pasamos mirándonos, besándonos, hablando y tocándonos. (También las horas que pasé simplemente soñando o pensando en ti).


Cosas que puedes conservar tú:

- Los silencios.

- Aquellos besos tibios y emponzoñados, cuyo ingrediente principal era la rutina.

- El sabor acre de los insultos y reproches.

- La sensación de angustia al estirar la mano por la noche para descubrir que tu lado de la cama estaba vacío.

- Las nauseas que trepaban por mi garganta cada vez que notaba un olor extraño en tu ropa.

- El cosquilleo de mi sangre pudriéndose cada vez que te encerrabas en el baño a hablar por teléfono con él.

- Las lágrimas que me tragué cuando descubrí aquel arañazo ajeno en tu ingle.

- Jorge y Cecilia. Los nombres que nos gustaban para los hijos que nunca llegamos a tener.


Con respecto al resto de objetos que hemos adquirido y compartido durante nuestro matrimonio (el coche, la casa, etc) solo comunicarte que puedes quedártelos todos. Al fin y al cabo solo son eso: objetos.

Por último, recordarte el n º de teléfono de mi abogado (914070485) para que tu letrado pueda contactar con él y ambos se ocupen de presentar el escrito de divorcio para ratificar nuestro convencimiento.

Afectuosamente,

Roberto.










Generacion olvidada


Si viviste de niño a finales de los 60"s, durante los 70"s o principio de los 80"s e inclusive de antes... ¿Cómo hiciste para sobrevivir?
De niños andábamos en autos que no tenían cinturones de seguridad ni bolsas de aire... Ir en la parte de atrás de una camioneta era un paseo diferente con efectos especiales.
Nuestras cunas estaban pintadas con brillantes colores de pintura a base de plomo. No teníamos tapas con seguro contra niños en las botellas de medicina, gabinetes, puertas. ¡Ni maíz!
Cuando andábamos en bicicleta no usábamos casco. Tomábamos agua de la manguera del jardín y no de una botella de agua mineral.
Gastábamos horas y horas construyendo unos carritos "avalancha" y los que tenían la fortuna de tener calles inclinadas los echaban a andar hacia abajo y en la mitad se acordaban que no tenían frenos.
Después de varios choques con los matorrales aprendimos a resolver el problema. Sí, nosotros chocábamos con matorrales, no con autos.
Salíamos a jugar con la única condición de regresar antes del anochecer.
La escuela duraba hasta el mediodía, llegábamos a la casa a comer.
No teníamos celular... así que nadie podía ubicarnos. Impensable.
Nos cortábamos, nos rompíamos un hueso, perdíamos un diente, pero nunca hubo una demanda por estos accidentes. Nadie tenia la culpa, así aprendimos lo que es la responsabilidad.
Comíamos bizcochitos, pan y mantequilla, tomábamos bebidas con azúcar y nunca teníamos exceso de peso porque siempre estábamos afuera.
jugando.
Compartíamos una bebida entre cuatro... tomando en la misma botella y nadie se moría por esto ni se contagiaba de nada.
No teníamos Playstations, Nintendo 64, X boxes, Juegos de vídeo, 99 canales de televisión en cable, videograbadoras, sonido surround, celulares personales, computadoras, chatrooms en Internet... Sino que la diversión eran los Cuates.
Salíamos.
Nos subíamos en la bicicleta o caminábamos hasta la casa del amigo, tocábamos el timbre... o sencillamente entrábamos sin tocar y, diciendo Buuuueenas. Allí estaban y salíamos a jugar. ¡Ahí, afuera!
¡En el mundo cruel! ¡Sin un guardián! ¿Cómo hacíamos?
Hacíamos juegos con palitos y pelotas de esponja, en algún equipo que se formaba para jugar un partido; no todos llegaban a ser elegidos y no pasaba ningún desencanto llevado a trauma.
Algunos estudiantes no eran tan brillantes como otros y cuando perdían un año lo repetían. Nadie iba al psicólogo, al psicopedagogo, nadie tenía dislexia, simplemente repetía y tenía una segunda oportunidad.
Teníamos libertad, fracasos, éxitos, responsabilidades... y aprendimos a manejarlos. ¿Eres tú uno de esa generación?
Vivimos la época de la "Generación Olvidada".