martes, 6 de diciembre de 2011

El mendigo y la Princesa!!!!

Cuentan que había una vez una princesa de rutilante e inolvidable belleza que estaba buscando esposo. Por su palacio pasaron todos los hombres más hermosos del reino y de los lugares máa reconditos del mundo conocido; muchos le ofrecían además de su belleza y virtudes; muchas, muchas riquezas, pero ninguno la satisfacía tanto como para elegirlo como digno sucesor de su padre.
 Cierto día llegó una mendigo al palacio de este rey y con mucha lucha consiguió una audiencia. "No tengo nada material que ofrecerte; solo puedo darte el gran amor que siento por  su hija" le dijo al rey "si usted me lo permite  puedo hacer algo para demostrarte ese amor"???.

Esto despertó la curiosidad del rey y de su hija, quien le pidió que le dijera que sería eso que podía hacer."

Pasaré 100 días en tu balcón, sin comer ni beber nada, expuesto  a la lluvia, al sereno, al sol y al frío de la noche. Soportare todo, simplemente por ti princesa.

Si puedo soportar estos 100 días, entonces me convertirás en tu esposo".

El rey y la princesa lucian desconcertados y conmovidos ante tal propuesta, y sin más preambulos, el rey y su hija aceptaron el reto.
La princesa le dijo "Acepto. Si un hombre puede hacer todo esto por mí, es digna de ser mi compañero para toda la vida"
.
Dicho esto, el muchacho empezó su sacrificio.
Empezaron a pasar los días y el muchacho valientemente soportaba las peores tempestades... muchas veces sentía que desfallecía del hambre y el frío, pero lo que interiormente lo alentaba era imaginarse finalmente al lado de su gran amor.

De vez en cuando el rey y su hijan asomaban la cara desde la comodidad de su habitación para verlo y le hacían señas de aliento con el pulgar.

Así fue pasando el tiempo... 20 días...50... la gente del reino estaba feliz, pues pensaban "por fin tendremos un digno sucesor al trono; es muy valiente y osado al afrontar este reto pensaban los subditos del reino!!"... 60 días... 70 dias…..90 dias…. y el rey continuaba asomando su cabeza de vez el cuando para ver los progresos del chico.
“Estes hombre es realmente increíble, como salido de un cuento" pensaba para si misma la princesa y volvía a darle alientos con señas desde su balcón.

Al fin llegó el día 99 y todo el pueblo empezó a reunirse en las afueras del palacio para ver el momento en que aquel muchacho humilde proveniente de un lejano y desconocido pueblo se convertiría en esposo de la princesa más bella de los reinos de los cuales se tenia conocimiento.
 Fueron contando las horas... a las 12 de la noche de ese día tendría una sucesor al trono!! ... Honorable y valiente como pocos digno sucesor de un rey que habia dado mucha gloria a su patria. El muchacho  lucia muy desmejorado; había enflaquecido mucho y contraído enfermedades.

Entonces sucedió. A las 11:00 de la noche de aquél día 99, faltando a penas una hora para que llegara el día 100, el valiente y linajudo muchacho valiente se rindió... y decidió retirarse de aquel palacio.
Dio una triste mirada al sorprendido rey y su hija; y sin decir ni media palabra se marchó.

La gente estaba conmocionada!! Nadie podía entender por qué aquel valiente muchacho se había rendido faltando tan solo 1 hora para ver sus sueños convertirse en realidad!!
Había soportado tanto!! Lo habia entregado todo!!! Hasta quedar en deuda consigo mismo; habia entregado lo mejor de si y sin embargo se rendia cuando casi estaba en la orilla.

Al llegar a su casa, su padre que ya se había enterado  de lo ocurrido.

Le preguntó:
"Porqué te rendiste a tan solo instantes de ser la rey?" y ante su asombro el respondió:

"Estuve 99 días y 23 horas en su balcón, soportando todo tipo de calamidades y ella no fue capaz de liberarme de ese sacrificio.
Me veía padecer y solo me alentaba a continuar, sin mostrar siquiera un poco de piedad ante mi sufrimiento.
Esperé todo este tiempo un atisbo de bondad y consideración que nunca llegaron.

Entonces entendí que: una persona tan egoísta, desconsiderada y ciega, que solo piensa en sí misma, no merece mi amor.


Moraleja: Cuando ames a alguien y sientas que para mantener a esa persona a tu lado tienes que sufrir, sacrificar tu esencia y hasta rogar... aunque te duela, retírate. Y no tanto porque las cosas se tornen difíciles, sino porque quien no te haga sentir valorado(a), quien no sea capaz de dar lo mismo que tu, quien no pueda establecer el mismo compromiso, la misma entrega... simplemente ...NO TE MERECE!!!!

A otra cosa mariposa.

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