Déjeme contarle acerca de él. Mi papá era un borracho y cuando regresaba a casa de noche le pegaba a mi madre. Ella lloraba durante toda la noche… y señor, no teníamos buena ropa porque mi papá gastaba todo el dinero en bebida. Yo ni siquiera tenía zapatos para ir al colegio. Pero mire estos zapatos y mire este vestido. Ahora mi papa tiene buen trabajo. Luego señalando al otro lado del camino, dijo: -Ve usted a esa señora sonriendo? Esa es mi mamá. Ella no llora más por las noches. Ahora canta.
Luego vino el golpe de gracia. La niña dijo:
- Jesús ha cambiado a mí papá. Jesús ha cambiado nuestro hogar. Mire, señor, si mi papá está soñando, por favor ¡no lo despierte!.
No hay comentarios:
Publicar un comentario